En primer lugar, tengamos el cuenta el pasado 8 de junio, cuando dió comienzo la Semana Mundial de los Océanos. El evento ha sido aprovechado por diferentes empresas y entidades con el fin de realizar anuncios, publicar cifras y comentar la situación general de los propios océanos. Otras compañías, como E-Line Media, han aprovechado incluso para anunciar la disponibilidad de videojuegos que, dicho sea de paso, tienen muy buena pinta.
Se trata de uno de los problemas menos llamativos del mundo, pero a la vez uno de los que más mortalidad está provocando sobre las ballenas que están en Canarias o cerca de sus islas. Durante los últimos 20 años han aparecido en la región 81 cetáceos muertos debido a colisiones con barcos. En 2019 ya se han contabilizado cinco. Por lo tanto, no es extraño que el Gobierno que hay en la zona quiera acabar con este tipo de eventos.
Era el pasado 11 de agosto, a las 15:46 horas cuando Protección Civil prohibía el baño en una playa de Varador de Mataró, en Barcelona, debido a la presencia de un cadáver de ballena. El mismo estaba en estado de descomposición, por lo que se tuvo que izar la bandera roja y prohibir el baño debido a que es imprescindible contar con unas determinadas medidas de seguridad.
Primero, es necesario tener en cuenta que Japón no cazaba ballenas desde hace 30 años, cuando comenzó un período de moratoria que se ha extendido hasta el día de hoy. El movimiento ya fue avisado el año pasado, cuando Japón abandonó la Comisión Ballenera Internacional, confirmando a la vez que volvería, el 1 de junio, a capturar ballenas con motivos comerciales. Y así ha sido: cinco buques japoneses ya han partido desde el puerto del país.
Aunque la noticia no sea muy popular, tenemos que saber que más de 100 ballenas llevan meses retenidas en el mar de Ojostk, al este de Rusia. Originalmente los animales fueron intervenidos cuando iban a ser vendidos por empresas ilegales a los parques marinos y acuarios que existen en China. Esto es ilegal, lo que significa que el aparente producto fue intervenido por las autoridades.
A primera vista es algo curioso, pero lo cierto es que las ballenas utilizan todos los años las mismas rutas para realizar sus migraciones. Así pueden llegar fácilmente al destino que buscan. Lo que no sabíamos es que esta tarea se lleva haciendo desde hace 270.000 años. Al menos, eso dice un estudio que confirma que los animales habrían estado siguiendo las mismas rutas migratorias desde el tiempo que se ha indicado.
Estudiar a los animales es esencial no solo para saber cómo se comportan, sino también para conocer sus características. De esta forma incluso podemos mejorar sus vidas y las de los demás. Esto es lo que ha conseguido Audra Ames, una investigadora de Estados Unidos que ha estado estudiando a Kylu durante meses. Kylu es el primer bebé ballena nacido en cautividad en el Oceanogràfic de Valencia. De hecho, Ames ha estado asistiendo a todo tipo de momentos con el ejemplar.
Es un fenómeno bastante curioso, aunque hay que decir que no sucede con todas las ballenas. Muchas personas han visto cómo estos animales, al morir, explotan. Algo sorprendente debido a su tamaño, pero que tiene su propia explicación. Este tipo de casos se han documentado, sobre todo, en las ballenas que quedaban varadas y después morían. Algo que tampoco es extraño, sobre todo después de saber que algunas lo hacen de manera voluntaria al acercarse a las costas cuando son demasiado ancianas o están enfermas.
La Segunda Guerra Mundial no solo fue uno de los eventos más sangrientos del Siglo XX, sino también un suceso que tuvo consecuencias globales, y en la forma en que la Tierra actuaba. No en vano, se liberaron a la atmósfera una gran cantidad de gases nocivos, además de provocar diferentes tipos de cambios a nivel marino. Respecto de este último tenemos que hacer mención a las ballenas. Y es que estos animales vieron cómo durante la guerra su ecosistema se veía amenazado.