El gorila de montaña (Gorilla beringei beringei) es uno de los primates más estudiados del planeta y también una de las pocas historias de conservación con final razonablemente esperanzador. Vive en un puñado de bosques nublados de África central, entre los 2.200 y los 4.300 metros de altitud, en un territorio compartido por tres países. Su población, aunque todavía pequeña, ha crecido de forma sostenida en las últimas dos décadas.
Hay pocas rapaces tan ligadas a un territorio como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti). No vuela en ningún otro lugar del mundo: es endémica de la península ibérica y, durante décadas, estuvo al borde de desaparecer. Hoy, tras un esfuerzo de conservación sostenido, su historia se ha convertido en uno de los pocos casos de éxito reales entre las grandes aves amenazadas de Europa.
En las selvas húmedas del sudeste asiático vive uno de los parientes más cercanos del ser humano: el orangután de Borneo (Pongo pygmaeus). Comparte con nosotros cerca del 97% del ADN, pasa casi toda su vida en los árboles y, sin embargo, está al borde de la desaparición. La UICN lo clasifica como En Peligro Crítico (CR) desde 2016.
El oso pardo cantábrico es uno de los grandes mamíferos más emblemáticos de la fauna ibérica. Hablamos del mismo oso pardo (Ursus arctos) que habita en gran parte de Eurasia y Norteamérica, pero de una población aislada en el noroeste peninsular, genéticamente diferenciada y con una historia reciente que merece la pena conocer.
Pocas especies despiertan tanta fascinación —y tanta polémica— como el lobo gris (Canis lupus). Es el cánido salvaje más extendido del hemisferio norte, pieza clave de muchos ecosistemas y protagonista de un debate constante entre conservación y ganadería extensiva. En España, además, tenemos una subespecie propia, el lobo ibérico, que ha pasado de estar al borde de la extinción a recuperarse con dificultad.
Pocas historias de la fauna europea son tan emocionantes como la del lince ibérico. Hace apenas dos décadas, este felino moteado estaba al borde de desaparecer para siempre: quedaban menos de un centenar de ejemplares en toda la península. Hoy, miles de personas trabajan, observan y celebran cada nuevo cachorro nacido en libertad. Esta es la historia de un animal que se negó a extinguirse.
Según el estudio publicado en la revista Science, más del 50% de los lagos más grandes del planeta están perdiendo agua. Esto se debe a una combinación de factores, incluido el cambio climático, el consumo humano insostenible y la sedimentación. Estas conclusiones son preocupantes, ya que los lagos desempeñan un papel crucial en el equilibrio de los ecosistemas y son una fuente vital de agua dulce para numerosas comunidades.
Una aurora boreal es un fenómeno natural de luz que ocurre en la alta atmósfera de la Tierra, cerca de los polos magnéticos. La aurora boreal es causada por la interacción entre el viento solar y el campo magnético de la Tierra. La energía del viento solar excita los átomos y moléculas en la atmósfera superior de la Tierra, lo que produce la luz que vemos en la aurora boreal.