3 noviembre 2011 Medio Ambiente

Algunos pescados y mariscos contienen mercurio en exceso

Cada vez son más las especies marinas contaminadas por el mercurio. Este peligrosísimo agente químico es liberado por miles de industrias contaminantes en el mundo y termina alojándose en los mares y océanos. El depósito de mercurio en la flora y fauna marinas se produce por la bioacumulación, que afecta al hombre cuando consume pescados como el atún o el pez espada, dos de las variedades más damnificadas.

Los perjuicios, que la ingesta abusiva de mercurio produce en los seres humanos, son evidentes. Pueden desembocar en alteraciones neurológicas de carácter grave, sobre todo, en edades tempranas. En grandes cantidades, el mercurio puede dañar el cerebro, los riñones, el corazón, los pulmones y el sistema inmunológico. La administración estadounidense ha aconsejado que los niños y las mujeres embarazadas se abstengan de comer determinados tipos de pescado, por el riesgo que supone para la salud humana.

Una de las grandes culpables del problema del mercurio en los mares es la industria del cloro. Aunque parezca increíble, existen nuevas tecnologías más baratas y no tan contaminantes, que serían excelentes sustitutas de la primera. Aún así, todavía el cloro es uno de los principales motivos del exceso de mercurio en los ecosistemas marinos.

Las especies de pescado más afectadas por el mercurio son: la caballa gigante, las agujas, el pargo alazán, el tiburón, el pez espada, el blanquillo y el atún. El consumo de todos estos peces debería evitarse, especialmente, en los niños y embarazadas. Un riesgo medio presentan: el mero, la lubina chilena y la caballa del golfo. Se pueden comer sin problemas (por el pequeño índice de mercurio que presentan): anchoas, bagres, almejas, cangrejos, rodaballos, merluzas, arenques, salmones, vieiras, camarones, lenguados, sardinas, calamares, ostras etc.

Es importante saber que casi todos los peces y mariscos contienen mercurio en sus entrañas. Por eso, es necesario conocer qué especies presentan más riesgos, para ser ingeridas en menor cantidad, o en períodos de tiempo más espaciados. Los peligros del agente químico, por tanto, van a depender del volumen de pescado que se coma y de la variedad consumida.

Oceana está desarrollando una campaña, en Estados Unidos, para que los supermercados y grandes superficies informen sobre las advertencias de la administración, en torno a la presencia del mercurio en pescados y mariscos. Además, se está luchando por convencer a las plantas de cloro, para que sustituyan la tecnología contaminante por otras opciones más ecológicas, baratas y sostenibles.

Vía | Oceana
Foto | Flickr-BocaDorada

Comentarios

5 comentarios
  • Patricia Urbina

    Los seres humanos no cuidamos la naturaleza y esto se nos devuelve como un bumerang contra nosotros mismos y las nuevas generaciones.

    • Juan David Peñaranda Silva

      Estoy de acuerdo con Patricia, indudablemente nosotros no hemos entendido aun que la naturaleza y todos sus recursos son prestados, pues estos les pertenecen a las generaciones futuras y debe ser responsabilidad nuestra el cuidar nuestros recursos y el ambiente para que ellos puedan disfrutarlos como nosotros.

  • Estoy con vosotros, Patricia y Juan David. Los seres humanos, al parecer, no tenemos remedio. Me parece increíble que existiendo alternativas más rentables a la industria del cloro, tal y como ahora está planteada, no se desarrollen de una vez. ¿A qué esperamos?.

  • LUCHOCASELLA

    ME PERECE QUE ESTO DEBERÍA DE SER DIVULGADO EN LAS REDES SOCIALES
    DE ESTA FORMA,SE PODRÍA EVITAR QUE LA GENTE
    LOS SIGA CONSUMIENDO ES CUESTIÓN DE SUPERVIVENCIA NO LES PARECE?

  • luz castillo

    porfavor no decir nosotros los humanos…ya q aun existimos humanos q leemos la biblia y por ende respetamos toda criatura naturaleza y creacion puesto que son nuestra responsabilidad puesta por DIOS…HAY PERSONAS Y PERSONAS hay hijos de EL y los no hijos.

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  1. Bitacoras.com 4 noviembre 2011

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