23 marzo 2012 Cuidados, Flora

El picudo rojo es una plaga, que está matando muchas palmeras en España

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es un escarabajo ferruginoso de la familia Dryophthoridae, originario de Asia tropical. Sus larvas son capaces de perforar galerías en los troncos de las palmeras, de hasta un metro de longitud. Esta plaga se ha extendido por el mundo, gracias a la exportación de grandes palmeras asiáticas. En España, la palmera canaria (Phoenix canariensis) y la palmera datilera (Phoenix dactylifera) son las especies más afectadas. Los cocoteros y las palmeras de aceite también son víctimas de este inconfundible gorgojo rojizo.

Las larvas del picudo rojo no tienen patas, son de color amarillento con la cabeza roja, miden en torno a 5 centímetros y poseen poderosas mandíbulas, que destrozan el interior de los troncos de las palmeras. Las hembras del picudo ponen los huevos en las coronas de los árboles y las larvas viven de 2 a 4 meses. Las galerías parten de la corona y se ramifican a lo largo y ancho del tronco. Al final, el árbol termina muriendo.

Los síntomas de la plaga son: hojas centrales amarillentas y marchitas y retorcimiento de las externas sobre el nervio central. Sin embargo, cuando las manifestaciones exteriores son inequívocas suele ser demasiado tarde. Los ejemplares afectados son arrancados y quemados, para evitar que los picudos adultos salgan y colonicen otros árboles.

Para el exterminio de la plaga del picudo rojo se están empleando varios sistemas. Las inyecciones en el tronco, con tratamientos insecticidas sobre la corona de las palmeras, está dando buenos resultados. El control biológico parece ser la mejor opción, para lo que se emplean productos como el nonanol y el etil.

Los picudos rojos llegaron a España hace más de una década. Las palmeras de Cataluña, Comunidad Valenciana o Murcia han resultado muy afectadas. Se sigue trabajando para lograr un tratamiento efectivo. Algunos de los métodos descritos están siendo positivos, siempre y cuando no se encuentre dañada la yema apical de las palmeras, pues este hecho provoca la muerte inmediata del árbol.

Vía | Infojardin
Foto | Flickr-Rjime31

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  1. Bitacoras.com 24 marzo 2012

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