18 noviembre 2011 Medio Ambiente, Noticias

Las nucleares de China corren peligro por el calentamiento global

Según un reciente estudio, elaborado por las propias autoridades chinas, las centrales nucleares de la potencia asiática podrían estar en peligro. La causa es el ascenso del nivel del mar, provocado por el cambio climático. Las previsiones estiman que, en los próximos veinte años, el agua de los mares subirá entre 80 y 130 milímetros en las costas de la vasta nación oriental.

El incremento de las temperaturas, en todo el mundo, está motivado por el “efecto invernadero” y el cambio climático. China se ha visto afectada por estos fenómenos. Algunos glaciares del país se han reducido de forma escandalosa en los últimos años (hasta un 10 por ciento). Desde los años cincuenta del siglo pasado, la temperatura china se ha incrementado en casi grado y medio. Las previsiones no pueden ser más preocupantes, se piensa que el termómetro seguirá con su escalada vertiginosa, estimándose un ascenso de más de dos grados en este siglo.

El estudio, en el que han participado el Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Agencia Meteorológica chinos, reconoce que estas previsiones provocarán graves efectos en la salud humana. Así, se extenderán enfermedades como esquistosomiasis, la malaria o el dengue. El informe no es menos optimista respecto a la flora y a la fauna, pues se prevén importantes alteraciones en la distribución de las diferentes especies. Además, es probable que aumenten las inundaciones en el país, debido al ascenso del caudal de los grandes ríos, como el Yangtzé y el Perla.

El reconocimiento, por parte de las autoridades del gigante asiático, del peligro que pudieran correr sus centrales, se produce en un momento de debate mundial en torno a este tipo de plantas. Tras la catástrofe de Fukushima, en Japón, todos los gobiernos del mundo, con nucleares en sus territorios, están replanteándose el futuro de este medio de producción energética. En la actualidad, China posee una docena de centrales nucleares en su territorio y ha suspendido, temporalmente, la construcción de una veintena.

China apostó con fuerza por la energía nuclear, para dejar de depender del carbón. Este gigante de Asia es la segunda potencia mundial y el mayor emisor de dióxido de carbono de todo el planeta. Hoy, el gobierno chino pide colaboración a todos los ciudadanos, con el objeto de reducir el consumo de carbono. Este país, que siempre se mostró intransigente a la hora de mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de gases contaminantes, parece reaccionar ahora. La madre naturaleza podría castigar a China por su indolencia con el medio ambiente, empleando las aguas del mar para inutilizar sus centrales atómicas próximas a la costa.

Vía | Portal del Medio Ambiente
Foto | Flickr-Oierko

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