El rinoceronte blanco (Ceratotherium simum) es el segundo mamífero terrestre más pesado del planeta, solo por detrás del elefante africano. Un adulto puede rondar las 2,3 toneladas y medir hasta 1,8 metros de altura en la cruz. Pese a su tamaño, su historia reciente es la de un animal que estuvo a punto de desaparecer dos veces: una a finales del siglo XIX y otra ahora mismo, en pleno siglo XXI.
Tiene cuerpo de reptil pero amamanta a sus crías. Camina sobre dos patas cuando necesita ir rápido y se enrolla en una bola perfecta cuando se siente amenazado. El pangolín es uno de los mamíferos más extraños del planeta y, a la vez, el más traficado. Cada cinco minutos, según estimaciones de la IUCN SSC Pangolin Specialist Group, un pangolín es cazado furtivamente en algún punto de África o Asia.
El tigre de Bengala (Panthera tigris tigris) es el felino que mejor representa la fauna salvaje del subcontinente indio. Es también la subespecie de tigre más numerosa que queda en libertad, aunque eso no significa que esté a salvo. De los aproximadamente 5.500 tigres salvajes que la UICN estima en todo el mundo, una mayoría pertenece a esta subespecie.
Pocas imágenes resumen tan bien la palabra "velocidad" como la silueta de un guepardo (Acinonyx jubatus) lanzado a fondo tras una gacela. No es una exageración de documental: es, con datos en la mano, el animal terrestre más rápido del mundo. Y lo es gracias a un cuerpo diseñado milímetro a milímetro para esprintar.
El oso pardo cantábrico es uno de los grandes mamíferos más emblemáticos de la fauna ibérica. Hablamos del mismo oso pardo (Ursus arctos) que habita en gran parte de Eurasia y Norteamérica, pero de una población aislada en el noroeste peninsular, genéticamente diferenciada y con una historia reciente que merece la pena conocer.
Pocas especies despiertan tanta fascinación —y tanta polémica— como el lobo gris (Canis lupus). Es el cánido salvaje más extendido del hemisferio norte, pieza clave de muchos ecosistemas y protagonista de un debate constante entre conservación y ganadería extensiva. En España, además, tenemos una subespecie propia, el lobo ibérico, que ha pasado de estar al borde de la extinción a recuperarse con dificultad.
La verdad es que no sabíamos muchos datos acerca del olinguito, más allá de que fue descubierto hace unos años y fue calificado como un nuevo mamífero. El hallazgo fue conseguido por científicos del Instituto Smithsonian, en los bosques andinos de Ecuador. De hecho, ya había estado en museos y zoológicos de muchos lugares, aunque su identificación no se había realizado correctamente, teniendo anteriormente el nombre de cuataquil.
Proteger a las distintas especies animales amenazadas que habitan un determinado territorio es una tarea compleja. En muchas ocasiones no solo es necesario la buena voluntad de las administraciones, también que se disponga de estudios de viabilidad y territorios acondicionados para permitir y garantizar la supervivencia de esas especies. En España, los mamíferos engloban a una gran parte de animales amenazados que a pesar de contar con planes de protección, esta no resulta efectiva, dejando en papel mojado cualquier tipo de efectividad real.