Los 7 sonidos que hacen los gatos y qué significa cada uno
Si convives con un gato, sabrás que su repertorio vocal va mucho más allá del clásico "miau". El gato doméstico (Felis catus) es uno de los mamíferos con un abanico sonoro más amplio entre los animales de compañía: se han descrito más de 20 vocalizaciones distintas, aunque la mayoría se agrupan en torno a siete grandes categorías.
Lo curioso es que el maullido tal y como lo conocemos es casi exclusivo de la relación con los humanos. Los gatos adultos apenas maúllan entre ellos: lo hacen sobre todo con nosotros, porque han aprendido que funciona. La etóloga Mildred Moelk fue de las primeras en clasificar estos sonidos en 1944, y trabajos posteriores como los de la bioacústica Susanne Schötz (Universidad de Lund) han confirmado que existe una "fonética felina" bastante rica.
Aquí tienes la guía de los siete sonidos más comunes y qué significa cada uno.
1. El maullido: el canal directo contigo
El maullido es el sonido estrella y, paradójicamente, una herramienta de comunicación dirigida a los humanos. Los gatitos lo usan con su madre durante las primeras semanas; los adultos lo reservan casi exclusivamente para pedirte algo.
Hay maullidos cortos y agudos (saludo), maullidos largos y modulados (petición de comida o atención) y maullidos graves y persistentes (queja o malestar). Si tu gato maúlla más de lo habitual, especialmente si es mayor, conviene una revisión veterinaria: hipertiroidismo, hipertensión o dolor crónico pueden manifestarse así.
2. El ronroneo: no siempre es felicidad
El ronroneo se produce por la vibración de la laringe a entre 25 y 150 Hz, según un estudio publicado en Current Biology (Herbst et al., 2023). Es el sonido más malinterpretado: asociamos ronroneo a bienestar, pero los gatos también ronronean cuando están estresados, enfermos o incluso en el momento de morir.
Funciona como mecanismo de autorregulación. Las frecuencias bajas del ronroneo se han relacionado con la regeneración ósea y muscular. Si tu gato ronronea relajado en tu regazo, está cómodo. Si ronronea encogido en una esquina, observa más señales: postura, orejas, apetito.
3. El bufido: la advertencia clara
El bufido es una expulsión brusca de aire por la boca abierta. Es un aviso defensivo: "no te acerques más". No es agresión gratuita, sino el paso previo para evitarla.
Suele aparecer ante un perro nuevo, otro gato, una visita o una manipulación que no quiere. Lo correcto es darle espacio: nunca castigar el bufido. Si lo reprimes, eliminas la advertencia y el siguiente paso será el zarpazo directo, sin aviso.
4. El gruñido: el escalón previo al ataque
El gruñido es un sonido grave, sostenido, que sale con la boca semicerrada. Indica que el gato está incómodo y dispuesto a defenderse si insistes. Es habitual cuando protege comida, un escondite o una camada de gatitos.
Si aparece de forma repentina y no hay un detonante claro, sospecha de dolor. Un gato con cistitis, artrosis o una herida puede gruñir al cogerlo en brazos. Consulta al veterinario.
5. El trino o gorjeo: el saludo cariñoso
El trino (también llamado chirrup o gorjeo) es ese sonido rodado, agudo, a medio camino entre un ronroneo y un maullido. Las madres lo usan para llamar a sus crías, y los adultos lo emplean como saludo afectivo hacia personas o gatos con los que tienen buena relación.
Si tu gato te trina al verte llegar a casa, está expresando reconocimiento positivo. Es una de las vocalizaciones más amistosas del repertorio felino.
6. El chasquido o castañeo: la frustración del cazador
El chasquido (en inglés chattering) es ese castañeo rápido de mandíbula que hace cuando ve un pájaro o un insecto al otro lado del cristal. Se acompaña de mirada fija, pupilas dilatadas y cola tensa.
La hipótesis más aceptada, planteada por etólogos como John Bradshaw, es que combina excitación predatoria y frustración por no poder cazar la presa. Algunos autores sugieren que imita el "mordisco letal" que daría a la nuca de la presa. No es preocupante: es un comportamiento normal en un cazador confinado.
7. El aullido o maullido largo: alerta máxima
El aullido es ese maullido prolongado, grave y modulado, a veces casi un lamento. Aparece en varios contextos: peleas territoriales entre machos, hembras en celo, gatos mayores con deterioro cognitivo o animales encerrados que reclaman salir.
En gatos seniles, los aullidos nocturnos pueden indicar síndrome de disfunción cognitiva felina, parecido al alzhéimer humano. Si tu gato mayor empieza a aullar de madrugada, mirando a la pared, pide cita con el veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi gato maúlla mucho por la noche? Puede ser aburrimiento, hambre, celo (si no está esterilizado) o, en gatos mayores, deterioro cognitivo. Descarta primero causas médicas.
¿Es malo que mi gato ronronee todo el rato? No necesariamente, pero un ronroneo constante combinado con apatía, falta de apetito o postura encogida puede indicar dolor.
¿Puedo "hablar" con mi gato imitando sus sonidos? Reconocen patrones de tu voz y responden mejor al tono agudo y cantarín. Imitar trinos suaves suele funcionar como saludo amistoso.
¿Por qué bufa mi gato cuando llega un visitante? Está marcando distancia ante un estímulo nuevo. Lo mejor es dejar que se retire a su escondite y no forzar el contacto.
¿Los gatos sordos hacen los mismos sonidos? Sí, pero a mayor volumen, porque no se oyen a sí mismos. Es un signo a comentar con el veterinario.
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