Criar canarios en casa es una de las experiencias más gratificantes para cualquier aficionado a las aves ornamentales. El canario doméstico (Serinus canaria domestica) lleva más de 500 años reproduciéndose en cautividad, y hoy existen decenas de variedades de color, canto y postura. Pero que sea una práctica extendida no significa que sea sencilla: la cría exige preparación, paciencia y respeto por los ritmos del ave.
La cobaya doméstica (Cavia porcellus) lleva más de 3.000 años conviviendo con los humanos, primero en los Andes y hoy en salones de medio mundo. Se la suele presentar como una mascota "fácil" para niños, pero esa etiqueta ha jugado en su contra: durante décadas se han vendido y alojado solas, cuando su biología dice justo lo contrario.
El pez betta (Betta splendens) es uno de los peces de agua dulce más populares del mundo, y también uno de los peor entendidos. Su fama de "pez fácil que vive en un vaso" ha causado más muertes prematuras que cualquier enfermedad. La realidad: es un pez tropical exigente, con necesidades muy concretas de espacio, temperatura y filtración.
Adoptar a un gato adulto (Felis catus) es una de las decisiones más agradecidas que puedes tomar. Pero también una de las que más paciencia exige. A diferencia de un gatito, el adulto llega con una historia detrás: puede haber vivido en la calle, en una colonia, con otra familia o encerrado en una jaula de protectora durante meses.
Compartir mesa con tu perro (Canis lupus familiaris) parece un gesto inofensivo, pero muchos de los alimentos que tú digieres sin problema pueden provocarle desde una gastroenteritis leve hasta un fallo renal agudo. La diferencia entre un susto y una urgencia veterinaria suele estar en la dosis y en el peso del animal: lo que un labrador de 30 kg tolera puede ser letal para un yorkshire de 3 kg.