El pez betta (Betta splendens) es uno de los peces de agua dulce más populares del mundo, y también uno de los peor entendidos. Su fama de "pez fácil que vive en un vaso" ha causado más muertes prematuras que cualquier enfermedad. La realidad: es un pez tropical exigente, con necesidades muy concretas de espacio, temperatura y filtración.
Adoptar a un gato adulto (Felis catus) es una de las decisiones más agradecidas que puedes tomar. Pero también una de las que más paciencia exige. A diferencia de un gatito, el adulto llega con una historia detrás: puede haber vivido en la calle, en una colonia, con otra familia o encerrado en una jaula de protectora durante meses.
Compartir mesa con tu perro (Canis lupus familiaris) parece un gesto inofensivo, pero muchos de los alimentos que tú digieres sin problema pueden provocarle desde una gastroenteritis leve hasta un fallo renal agudo. La diferencia entre un susto y una urgencia veterinaria suele estar en la dosis y en el peso del animal: lo que un labrador de 30 kg tolera puede ser letal para un yorkshire de 3 kg.
Si tienes un perro (Canis lupus familiaris) en casa, seguro que has interpretado cientos de veces el movimiento de su cola. Cola arriba y meneándose: contento. Cola baja: triste. La lectura popular es tan intuitiva como incompleta. La etología moderna lleva dos décadas demostrando que la cola funciona más como un indicador de activación emocional que como un termómetro de alegría.
Si convives con un gato, sabrás que su repertorio vocal va mucho más allá del clásico "miau". El gato doméstico (Felis catus) es uno de los mamíferos con un abanico sonoro más amplio entre los animales de compañía: se han descrito más de 20 vocalizaciones distintas, aunque la mayoría se agrupan en torno a siete grandes categorías.