7 agosto 2009 Medio Ambiente, Noticias, Peligro de extinción, Salvajes

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Oceanía se ve sumergida en un drama, los archipiélagos e islas del Pacífico han perdido 1.200 aves. Australia ha perdido la mitad de sus bosques ante la imparable agricultura. Las especies invasoras han acabado con el 75% de todos los vertebrados terrestres y más de 2.500 plantas se han instalado en Nueva Zelanda y Australia de forma imparable.

Según uno de los estudios más completos realizados hasta la fecha en cuanto a biodiversidad en Oceanía ampara un panorama desalentador y dramático. Buena parte de los científicos consideran que nos hemos sumergido en la sexta extinción en masa de la historia de nuestro planeta. La actividad humana ha ido ocupando espacios naturales y desplazando a los animales. El único ser vivo responsable de esta gran exticnión es el ser humano, por ello los animales tienen las de perder.

El principal autor del estudio, Richard Kingsford, asegura que la Tierra está experimentando su sexta extinción en masa y que Australia tiene posiblemente el peor resgistro de extinciones del mundo. Según el informe, la extinción en Oceanía está atacando por seis frentes: pérdida y destrucción de hábitats, especies invasoras, cambio climático, sobreexplotación de recursos, contaminación y enfermedades.

Según los investigadores, las autoridades deben tomar cartas en el asunto de una manera urgente ya que son éstas las que tienen la capacidad de tomar medidas contra la destrucción de hábitats mediante una política ambiental adecuada, y contras las invasiones biológicas mediante una regulación estricta en las aduanas.

Las islas, son especialmente vulnerables a la entrada de especies nuevas ya que por su aislamiento geográfico las especies han evolucionado de manera única y son extremadamente sensibles a los cambios. Si sus condiciones específicas se ven alteradas, su supervivencia mengua gravemente. Esto se debe a que estas especies autóctonas de las islas ocupan nichos ecológicos determinados muy concretos y no están acostumbradas a competir por los recursos con otros animales, así que a la que un animal invade estos nichos las autóctonos tienen las de perder.

Hoy en día, las invasiones biológicas son una consecuencia más de la globalización que sufre nuestro planeta. Las intensas relaciones comerciales entre países, el tráfico marítimo y demás han multiplicado la facilidad de invasión y por tanto, ha aumentado considerablemente el riesgo de extinción de especies autóctonas como lo son koalas, tortugas de galápagos, cangrejos de río, peces, etc.

Fuente | Conservation Biology

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