3 mayo 2010 Curiosidades, Medio Ambiente, Peligro de extinción, Salvajes

Faunia: Cara y Cruz

Hace tiempo que venía pensando hacer un artículo de opinión sobre mi visita a este parque ‘temático’ situado en Madrid pero no sabia muy bien cómo enfocarlo, ahora con la llegada del buen tiempo y las ganas de ocio y naturaleza de la sociedad se me hace necesario dar a conocer a la gente los puntos de vista más subjetivos de este recinto.

Debo decir que la visita fue un día laborable dentro de las vacaciones de Semana Santa y por tanto la afluencia de público era relativamente escasa y abundaban mucho las familias con niños pequeños o grupos de madres con sus hijos. Además coincidió en que al ser época no lectiva el Parque proporcionaba actividades infantiles diarias para niños en grupos de diferentes edades.

Lo primero a comentar son los horarios de visita. Según la época del año, el parque abre más horas o menos pero lo que recomendaría sería ser lo más madrugadores posibles. El primer motivo es que según la época encontrarás menos cola en taquilla si no has comprado tu entrada anticipada en la web. Y el segundo motivo, y para mi más importante, es que los animales se desperezan muchos de ellos con los primeros rayos de sol, ademas de que a la hora que suelen abrir puertas al público los parques es cuando acaban los cuidadores en muchos casos de darles de comer y por tanto aún podemos llegar a verlos en plena actividad y observarlos mientras comen, juegan o se asean. Cuanto más avanzado se encuentra el día muchos de ellos se acomodan en sus recintos de descanso huyendo del sol o de los visitantes indeseables que no respetan sus descanso y se hace más difícil poder observarlos.

Faunia: Cara y Cruz

Una vez en el Parque debo recomendar llevar un mapa, aunque Faunia es uno de los pocos sitios donde he estado que todo está medianamente bien señalizado y bastante lineal en cuanto a recorrido. Pero núnca está de más llevar con nosotros un mapa para ir directos a un espectáculo o simplemente por saber donde se encuentrán las áreas de descanso, máquinas de bebidas, bares/restaurantes o ese recinto de animales que no nos queremos perder por nada. Dicho esto llega un ‘problema’, en Faunia si quieres un mapa del parque tienes que pagar. El precio no es abusivo (0,60 €) pero es algo molesto, si lo miras desde el lado ecológico si tienes que pagar por un mapa mucha gente no lo cogerá y por tanto será menos suciedad y menos papel que se consume, pero no deja de ser molesto.

Faunia: Cara y Cruz

Antes de salir de la taquilla la indiganción es doble viendo sus ansias de sacar dinero a los visitantes. Dejando de lado el tema del mapa, el cual rebuscando se puede encontrar un porqué lógico, no parece nada correcto que en la propia taquilla y en varias máquinas dispensadoras del parque vendan comida para animales. Los animales tienen sus propias dietas en la naturaleza que los zoos intentan seguir más o menos al pie de la letra, y no sólo la dieta si no las cantidades y tomas que cada individuo y especie necesitan en un determinado momento. Así pues, no veo lógico que el parque te facilite la comida ya que, por un lado esa comida específica para tal animal las personas acaban ofreciéndosela a cualquier animal con el que se cruzan en el parque, y por otro lado, si todo el mundo que fuese al parque comprara esas raciones de comida, esos animales a los tres días estarían empachados por ser poco exagerados. Incluso muchos zoos prohíben a sus visitantes darles de comer a los animales, algunos haciendo la vista gorda, otros controlándolo un poco y otros siendo muy tajantes llegando a expulsar a los visitantes que incumplen sus normas, así pues ¿por qué un parque tan moderno ofrece estos servicios?

En el próximo post hablaremos de los espectáculos, algunos de los puntos más interesantes del parque y los problemas que causa un parque sin jaulas como Faunia.

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