22 septiembre 2015 Peligro de extinción, Salvajes

ratonero

A principios de mes nos hacíamos eco de que un halcón peregrino que habitaba en Madrid había sido abatido a tiros. Un suceso que presuponíamos aislado, pero que un reciente estudio ha demostrado que lejos de ser un accidente, es una práctica bastante extendida entre algunos cazadores desaprensivos y con un nulo respeto por ley y las especies animales protegidas.

Lejos de constituir accidentes aislados, los expertos señalan que estas muertes son totalmente intencionadas. Para explicar dicha intencionalidad y descartar la posibilidad del despiste, sostienen que en la mayoría de las ocasiones los perdigonazos que reciben estas aves se producen a muy poca distancia, por lo que es imposible que hayan sido confundidos con especies que sí pueden cazarse. Esto supone una vulneración de la ley, ya que únicamente está permitido cazar especies consideradas explicitamente como cinegéticas.

Uno de los motivos con el que los expertos para tratar de explicar las causas de esta caza ilegal es que “todavía subsiste la idea de que las rapaces son competidoras en los cotos” y que las rapaces roban las presas a los cazadores. Una persecución que lejos de estar erradicada, prosigue en nuestras fronteras y que amenaza la estabilidad y supervivencia de especies como el halcón peregrino, ratoneros y otras rapaces.

halcon-peregrino

De hecho, es bastante frecuente que a los centros de recuperación de fauna salvaje lleguen ejemplares que han sido tiroteados o que han sufrido algún tipo de envenamiento. Uno de los que más actividad de este tipo registra es el que tiene GREFA en la Comunidad de Madrid. Este centro en apenas quince días en el mes de septiembre ha registrado alrededor de 8 ingresos de aves rapaces causados por incidencias como las anteriores.

La solución para para evitar estas practicas es compleja. Además de que es necesario que las sanciones previstas para este tipo de actos se apliquen, cosa que rara vez sucede, las administraciones locales deben implicarse de manera efectiva para evitar que estos sucesos de produzcan, todo ello sin olvidarnos de una correcta educación y concienciación de que las rapaces no son animales dañinos.

Vía | Eldiario.es
Fotografía | Victor, José Manuel Armengod

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