Un grupo de científicos que trabajan por la conservación de los anfibios, halló lo que al parecer es una nueva especie de rana que no ha sido descrita en Panamá. El dichoso encuentro sorprendió a los investigadores en uno de sus tantos trabajos de campo entre el sector de El Valle de Antón y la comunidad de Campana.
El profesor Miguel Delibes científico de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), amante estudioso desde los años 80 del Lince Ibérico, afirmó en el II Seminario para la conservación de esta especie que si desaparecieran los únicos 200 ejemplares que habitan territorios de Sierra Morena y Doñana, sería el primer felino en extinguirse en cinco mil o diez mil años.
Las Ranas Venenosas (de muchos colores) son naturales de América. Su distribución se extiende desde Nicaragua hasta Bolivia y el sur de Brasil. Se conocen apenas algo más 200 especies. Son de hábitos diurnos. La gran mayoría se mantienen en el suelo la mayor parte del tiempo, aunque algunas son arborícolas.
Es la selva tropical más extensa del mundo. Se considera que su extensión llega a los 6.000.000 de km² repartidos entre nueve países sudamericanos: Brasil (que posee más del 50%), Perú (que posee más del 13%), Bolivia, Colombia (que posee alrededor de 7%), Ecuador, Guyana, Surinam, Venezuela y la Guayana Francesa.
La conocida organización defensora por los derechos de los animales PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), ha dado un nuevo grito de lucha, esta vez en contra del videojuego “Cooking Mama: World Kitchen”, próximo lanzamiento para Wii y Nintendo DS.
Otro bello animal hijo natural de los bosques es el zorro (Vulpes vulpes), su armoniosa figura ligera y espigada corre peligro de no verse más ya que es cazado por lo atractivo de su piel. Las feromonas que desprende su cola cuando se desprende tienen un olor desagradable que los perros detectan, siendo una presa mortal.
Este dinosaurio medía sólo dos metros de largo y pesaba 50 kilos. Este pequeño dinosaurio carnívoro, cuya descripción ha publicado la Revista del Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires, vivió hace entre 91 y 96 millones de años en lo que es hoy la Patagonia argentina. Sus restos fueron desenterrados a 270 kilómetros al nordeste de Comodoro Rivadavia, Chubut, cerca del pueblo de Buen Pasto.