10 marzo 2016 Curiosidades, Salvajes

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Tras una primera entrada dedicada a la megafauna australiana, es el turno de continuar con la segunda entrega que pone fin a estas publicaciones temáticas sobre estos gigantes desaparecidos. Una extinción cuyas causas siguen resultando un misterio, aunque parece que la llegada de los primeros hombres a esta gran isla fue el detonante que condujo a muchas de estas especies a desaparecer. En esta ocasión, los protagonistas son: el Palorchestes, Dromornis, Megalania y Meiolania.

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Palorchestes

Se trata de otra familia de marsupiales de gran tamaño que habitaron en Australia. Aunque las primeras reconstrucciones de sus restos sugerían que se trataba de un canguro, dicho concepto fue descartado cuando se encontraron más restos fósiles que permitieron crear una reproducción más acertada de su falta el su anatomía. Una de las curiosidades de esta especie es que poseían una especie de trompa similar a la de los tapires, aunque ambas especies no están relacionadas. Más allá de esta cuestión, su aspecto es similar al del Diprotodon. Su tamaño era parecido al de un caballo moderno y su peso oscilaba alrededor de los 200 kg.

Otro dato curioso sobre esta especie es que se han encontrado dibujos pertenecientes a los aborígenes australianos en los que estos animales aparecen reflejados. Parece posible que los primeros humanos y los Palorchestes llegaron a convivir.

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Dromornis

A pesar de que no son tan comunes, también han existido aves de enorme tamaño. Los dromornis fueron una especie de “avestruz” gigante que podía llegar a medir tres metros de alto. A pesar de que visualmente puedan recordar a las avestruces, lo cierto es que estaban más emparentadas con los patos o los gansos. El aspecto más llamativo de estas aves, además de su tamaño, es el gigantesco pico que poseían y que era capaz de ejercer una enorme fuerza,

En este sentido, no está del todo claro la alimentación de los Dromornis. Los últimos estudios sostienen que eran carnívoros, aunque hay elementos de su anatomía que siembran dudas sobre esta posibilidad, como la falta de espolones en las patas. En cualquier caso, estas enormes aves nunca llegaron a coexistir con los humanos, ya que desaparecieron antes de que los primeros hombres llegasen a Australia, aunque los aborígenes si llegaron a convivir con otras aves de gran tamaño.

megalania

Megalania

También conocidos como Varanus priscus fueron una especie de lagartos similares a los varános de hoy en día, aunque de un tamaño mucho mayor. La ausencia de fósiles completos de esta especie ha hecho que exista un enorme debate sobre cuanto llegaron a medir. Algunos estudios sostienen que podían alcanzar los siete metros de la cabeza a la cola, aunque otros reducen su tamaño hasta los cuatro y medio. Más allá de estas cuestiones técnicas, lo que está claro es que eran considerablemente grandes, sobre todo si los comparamos con los reptiles actuales.

Una de las curiosidades de los megalania es, que al igual que sus primos menores como el dragón de komodo o algunos varános, pudieron poseer glándulas venenosas en la línea mandibular. Esta característica convertiría al megalania como el reptil venenoso más grande que jamás haya existido.

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Meiolania

Finalizamos esta entrada con una de las tortugas más grandes que han existido, ya que llegaban a medir alrededor de los dos metros y medio. Una de las principales características de esta especie es que poseían una serie de cuernos en la cabeza que les da un aire cercano al de algunos dinosaurios. La presencia de estos cuernos habría impedido a estas tortugas el retraer la cabeza para esconderla dentro del caparazón como hacen a día de hoy las especies modernas. Dicho aspecto se completa con la cola de la Meiolania, que también estaba rematada por púas óseas.

Estas tortugas llegaron a convivir con los seres humanos y se cree que se extinguieron hace tan solo 2.000 años. Según parece, con la llegada de los primeros aborígenes la Meiolania fue introducida en su dieta al igual que otras tortugas menores, lo que según parece pudo acelerar su proceso de extinción.

Fuente | BBC
Fotografías | Wikimedia Commons

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