18 mayo 2015 Salvajes

golondrinas

Parece mentira que tengamos que hacernos eco o recordar que la destrucción deliberada de nidos de vencejos, golondrinas y aviones es ilegal, pero resulta una práctica que se lleva a cabo en la totalidad de la geografía española y que suele quedar impune. En estas fechas, estas especies de aves suelen colgar sus nidos en los sitios más insospechados, garajes, balcones y lugares similares, donde muchos desaprensivos no dudan en destruirlos.

Este tipo de actos, además de notablemente salvajes, son ilegales en nuestro marco legal vigente, y por tanto no pueden ni deben hacerse, además de tener un impacto significativamente negativo en las poblaciones de estas aves. Puede parecer una broma, pero si alguno es pillado con las “manos en la masa” puede ser multado con cifras cuantiosas que van desde los cinco mil euros hasta los doscientos mil. Pero es que aparte de la posible sanción hay que recordar el beneficio que producen estas aves al consumir ingentes cantidades de pequeños insectos voladores como moscas o mosquitos.

Tradicionalmente vencejos, golondrinas y aviones han sido unas aves muy comunes en nuestra geografía, pero en los últimos años se ha venido detectando un declive en sus poblaciones, que está relacionado en parte con este tipo de prácticas, lo que unido a la paulatina destrucción de sus hábitats tradicionales está asestando un duro golpe a estas aves. A esto hay que añadir la restauración de edificios que realizadas en temporada de cría son nefastas para estas aves, algo que sería fácilmente evitable si ayuntamientos y colegios profesionales pusiesen algo de voluntad en esta materia.

Todo esto tiene como consecuencia que aquellas edificaciones donde había colonias de vencejos, y que han sido retejados sin ningún tipo de cuidado, ha supuesto que se dejen los pueblos vacíos de la algarabía de esas aves, pareciendo pueblos muertos para aquellas personas que disfrutan de ellas. Un ejemplo reciente lo podemos encontrar en el reciente retejado de la iglesia de San Miguel en Las Rozas donde ya es raro encontrar un vencejo.

Así pues, recordad y haced saber a vuestros vecinos que estas aves no deben ser molestadas, y que sus nidos deben permanecer intactos. Es necesario concienciar y dar a conocer la situación de vencejos, golondrinas y aviones y que sus nidos se respeten, si no es por puro civismo y conciencia ecológica, que al menos sea por el temor a ser multados. Recordad, hay que dejar a estas aves tranquilas, y si veis algún desaprensivo destruyendo sus nidos, denunciadlo.

Vía | SEO/Birdlife
Fotografía | Gabriel González

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