17 septiembre 2009 Noticias, Salvajes

vibora-cornuda.jpg

En Macedonia, país ubicado al norte de Grecia, viven más de dos millones de personas y varios tipos de serpientes. Según los registros existentes, únicamente dos tipos de estos reptiles son venenosos en ese país: la víbora cornuda (Vipera ammodytes) y la víbora común europea (Vipera berus).

Estas especies, se ven asediadas y perseguidas por los “zmijari” (nombre popular de cazadores de serpientes). No se tienen registros de cuando comenzó pero la caza ilegal de serpientes se realiza como un pasatiempo para muchas personas que viven en Macedonia. Podría decirse que cazar víboras por diversión y entretenimiento, es la causa principal de la muerte de estos ejemplares, pero no es la única.

Es que las especies como la víbora cornuda se ven amenazadas por su veneno. Concretamente, esta especie es la más venenosa de Europa y su veneno, muy cotizado. Los usos más comunes del veneno de estos reptiles son con fines farmacéuticos, es decir, para la producción de contraveneno. Sin embargo, también se utiliza con fines cosméticos: se realizan con el veneno de las víboras venenosas, sustancias o cremas para tratamientos antiarrugas.

La tarea de los cazadores de serpientes o “zmijari”, es bastante peligrosa: capturan algún ejemplar y, o bien le quitan el veneno para venderlo, o matan a la serpiente para venderla entera. Lo interesante es que al negocio se termina de concretar no en Macedonia sino en Grecia, donde se puede llegar a vender la serpiente hasta 500 euros.

Aquí es donde se despierta mucha polémica, no solo en los mismos ciudadanos de Macedonia sino también por parte de las autoridades. Muchos plantean que sería algo completamente justo legalizar la caza y la venta de las serpientes, controlar el mercado, y vender para estabilizar la situación económica que atraviesa el país.

Vía | Informador

Comentarios

1 comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *