20 julio 2009 Curiosidades, Domésticos, Noticias

Gato Doméstico

En los últimos años salieron a la luz varias investigaciones que demostraban que las mascotas no nos aman tanto como queremos creer. Casi siempre, los estudios se referían a los perros y nos desilusionaban al informarnos que nuestro amor no era correspondido porque confundíamos las señales de sumisión o interés con gestos cariñosos.

Un día consulté con el “veterinario de la familia” que tenía un perro al cual amaba -tanto que lo había bautizado con el insólito nombre de Alberto Ernesto y lo llamaba por los dos nombres- sobre aquellos estudios y me respondió que los científicos podrían tener razón, pero que Alberto Ernesto y su familia se prodigaban un amor verdadero y que él no era científico, sino un veterinario. Mientras tanto el aludido Alberto, agitando su cola le demostraba su amor al profesional que en ese momento estaba comiendo una jugosa y sabrosa hamburguesa. Ahora los investigadores “desenmascaran” a los gatos. Felinos: ¡les llegó su turno!

El gato doméstico, cuando solicita algo (especialmente comida), añade a su ronroneo habitual sonidos de frecuencia más altas que desencadenan en su dueño un instinto paternal que a menudo le permite al felino lograr su cometido sin la necesidad de recurrir al molesto maullido. Según el estudio realizado por la universidad británica de Sussex, los gatos acuden a esta táctica sutil cuando tienen un solo dueño. Si viven con una familia, recurren a su instinto animal y sacan a relucir su tradicional “maullido demandante”. Gracias a los investigadores británicos, ahora ya lo sabemos: ¡los gatos no nos volverán a engañar jamás!

Me pregunto, a veces, cuando se me presenta un “ataque de escepticismo” cuanto es el costo económico de estas investigaciones que tienen como único fin “certificar científicamente” detalles nimios que son conocidos, o por lo menos sospechados, por la mayoría de la gente. Supongo que debe haber otras prioridades en el mundo de la ciencia como para gastar energías en investigaciones intrascendentes. A menos que estos estudios sean un pasatiempo que se resuelven en una aburrida tarde lluviosa. Espero con ansias la próxima conclusión: una universidad confirma que la mayoría de los pájaros vuelan.

Vía | Yahoo

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