11 marzo 2015 Medio Ambiente, Salvajes

mapache

Las especies animales o vegetales que calificamos como invasoras suponen un peligro para el medio ambiente y los ecosistemas en los que se introducen. Estos seres suelen ser introducidos de forma accidental, aunque en ocasiones es intencionado, en territorios que les son ajenos, lo que suele causar un impacto muy negativo en dicho entorno, siendo necesario en la mayoría de los casos la intervención del ser humano para evitar las posibles desastrosas consecuencias.

Uno de las especies invasoras que ha tomado más fuerza en los últimos años en España es el mapache en sus diversas subespecies. Estos aparentemente simpáticos mamíferos originarios del continente americano, se han ido introduciendo en nuestras fronteras poco a poco, la mayor parte de ellos tras escapar de algunas granjas donde eran criados para obtener su piel y otros dejados en libertad por familias que los habían adquirido como mascotas.

Hay que destacar que el mapache es un animal muy agresivo, algo que suele quedar enmascarado por su simpática apariencia. Se desconoce el número total de mapaches en libertad que puede haber en nuestro país, pero es especialmente preocupante el número de ellos que habitan en la Comunidad de Madrid, donde se han capturado centenares de ellos desde 2007. Al carecer de depredadores naturales, su número no hace otra cosa que crecer, por lo que termina siendo necesaria la intervención del hombre para evitar la superpoblación de esta especie.

Además, el mapache es transmisor de varias enfermedades graves como la rabia o el parásito intestinal conocido como lombriz redonda, que unido a su agresividad lo hace especialmente propenso a propagar este tipo de enfermedades. Eso en lo que se refiere a los seres humanos, pero además, desplaza y acaba con otros animales autóctonos lo que hace peligrar la supervivencia de otras especies como la nutria.

Actualmente hay varios programas de contención de esta especie, aunque sí ha existido bastante pasividad ante la expansión de esta especie, ya que hasta finales de 2011 no fue introducida en el catálogo de especies exóticas y podían ser adquiridos libremente. A día de hoy la extensión del mapache es un problema, aunque sus números aún están lejos de los que puede encontrarse en otros países europeos como Alemania, donde son capturados más de 25.000 ejemplares cada año. Esperemos que en nuestro país esto no ocurra y que las administraciones se lo tomen en serio lo más rápidamente posible para evitar males mayores.

Fuente | Efe Verde
Fotografía | Jordan Crick

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *