8 junio 2014 Peligro de extinción, Salvajes

buitres

Los buitres son quizá, unas de las aves más incomprendidas y a la vez necesarias del mundo animal. Son seres imprescindibles para el correcto devenir de la cadena trófica y unos de los principales encargados de garantizar la salubridad del ecosistema por su contribución a la desaparición de los restos de animales muertos.

Sin embargo, en España hasta no hace mucho, han sido considerados como alimañas, seres nocivos que había que perseguir y poco menos que erradicar. Hoy día, aunque este sentimiento ha desaparecido y ahora son especies protegidas, sigue habiendo mucho desconocimiento y prejuicios sobre estas majestuosas aves. A través de esta entrada, voy a intentar dar a conocer a las distintas clases de buitres que pueden encontrarse en nuestro país, así como alguna de sus principales características.

buitre-leonado

Quizá el más común y conocido de los buitres que podemos encontrar en la península ibérica sea el buitre leonado (Gyps fulvus). Nos encontramos ante un ave muy característica, fácilmente reconocible por su gran tamaño, su plumaje canela, su particular gorguera de plumas y por su cuello y cabeza color marfil. Podemos encontrarlo en la práctica totalidad de la geografía española, aunque sin duda uno de los lugares más conocidos para admirar este ave sea el parque nacional de Monfragüe.

Su alimentación se basa en la carroña, la cual pueden detectar a enormes distancias, no solo a través de sus propios sentidos, también al detectar grandes concentraciones de otras pequeñas aves carroñeras. El buitre leonado hace un excelente uso de las corrientes térmicas para llegar a su destino, y es fácilmente verlos suspendidos en el aire con su silueta característica y sus alas totalmente desplegadas.

Actualmente el buitre leonado cuenta con colonias bastante estables y no se encuentra en peligro de extinción, aunque el cierre de muladares haya supuesto un duro golpe para este tipo de aves al limitar de forma considerable sus fuentes de alimentación.

buitre-negro

Continuamos con el buitre negro (Aegypius monachus) bastante más desconocido que el buitre leonado y mucho más escaso, concentrando sus poblaciones en el suroeste de España y las islas Baleares. Esta es el ave de mayor envergadura de la Península Ibérica y es francamente impresionante de ver. El apelativo de “negro” le viene dado por su plumaje marrón oscuro, que con la edad se va tornando más y más oscuro, hasta casi convertirse en el color que le da nombre.

El buitre negro fundamenta su alimentación en carroña, teniendo preferencia por la materia muscular frente a las vísceras. Su aproximación al alimento es totalmente opuesta a la del buitre leonado, mucho más agresivo, ya que es mucho más delicado a la hora de comer. Esto puede deberse a que su competencia con otros buitres es menor, lo que hace que no tengan necesidad de competir fuertemente por la comida.

quebrantahuesos

El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) tiene el dudoso honor de ser el más amenazado y escaso de todos los buitres de España. Sus colonias se localizan en los pirineos, donde pueden contarse apenas por parejas. En cualquier caso, nos encontramos con un ave extremadamente singular en todos sus aspectos. Desde hace unos años el quebrantahuesos sobrevuela nuevamente los cielos de Andalucía y para ser más concretos, en la serranía de Cazorla, fruto de un programa de reintroducción (había desaparecido a principio de los años 80. Y dentro de pocos años se espera que vuelva a volar sobre los picos de Europa, ya que hay un programa de reintroducción de esa especie en la zona.

El color “natural” del plumaje del quebrantahuesos es blanco, aunque a todos nos sonará mucho más que poseen una tonalidad anaranjada. Esto se debe principalmente al aseo que realiza este ave en aguas de corte ferruginoso, lo que va tiñendo las plumas hasta adquirir ese tono fuego anaranjado tan característico. También es imposible no fijarse en su peculiar “barba” de color negro o en sus coloridos ojos.

Pero sin duda, lo más llamativo del quebrantahuesos es su dieta: el tuétano y fragmentos óseos de los animales muertos. Para romper los huesos, los lanza sobre las superficies rocosas para que se quiebren  y poder ser así ingeridos.

alimoche

Para finalizar, no hay que olvidarse del más pequeño de la familia, el alimoche (Neophron pernocterus). Este ave presenta comportamientos muy curiosos e inteligentes a la hora de conseguir el alimento, siendo capaz de utilizar pequeñas rocas como herramientas para abrir huevos. El alimoche se puede avistar en gran parte de la península, y aunque era un ave bastante común, últimamente sus poblaciones han sufrido un gran revés por el uso de venenos.

Su plumaje es de color blanco, que es rematado en negro en la punta de las alas. La cabeza es de color amarillo y su pico es muy fino, ideal para obtener su alimento bajo la piel de los animales muertos o beber la yema de los huevos.

Para finalizar, aunque la situación de estas aves haya mejorado en nuestro país, sigue siendo necesaria una gran concienciación de lo necesarias que son los buitres para la viabilidad de los ecosistemas. El cierre de muladares y el uso de venenos ha tenido un fuerte impacto en estas comunidades y son problemas que deben solucionarse para garantizar su supervivencia. Más allá de las posibles polémicas que hayan podido crearse en torno a ellas, proporcionan más beneficios que cualquier incidente aislado que puedan ocasionar. Sin embargo un nuevo peligro acecha a estas aves el Diclofenaco, medicamento recientemente autorizado para el uso de la cabaña ganadera y que ha sido el causante de la mortalidad del 90% de las poblaciones de buitres en la India.

Fuente | SEO BirdLife

Fotos | jorgerubio.es

 

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