26 junio 2017 Domésticos

Problemas que afectan a la salud de los perros

Un artículo más en el que hablaremos acerca de la cojera en perros jóvenes. Te invitamos a leer el artículo anterior en el que hablamos de este tema tan importante.

Una de las enfermedades que provoca la cojera es la Necrosis avascular de la cabeza del fémur, una enfermedad que muchos conocen como Legg Calvé Perthés en los humanos, se trata de una destrucción progresiva del hueso de la cabeza del fémur. Las causas que la generan no se encuentran bien determinadas.

Afecta a los perros de razas pequeñas, especialmente a los perros jóvenes. Dentro de los principales síntomas encontramos cojera cuando se apoya, y dolor que pasará será intenso en uno o dos meses. Para la realización de un buen diagnóstico se aconseja la realización de una radradiografía.

Otro problema que podría provocar que un perro no pueda caminar bien es la Avulsion de la cresta tibial.

Para su diagnóstico será necesario realizar una radiografía. El tratamiento más frecuente es quirúrgico, en él se eliminará la cabeza femoral.

Otro problema que podría provocar que un perro no pueda caminar bien es la Avulsion de la cresta tibial, si bien no es un problema común vale la pena mencionarlo. Se puede dar en los perros de mayor tamaño entre las semanas 4 y 6 de vida. Dentro de los síntomas más comunes se verá una cojera repentina y una notable elevación de la rótula.

Para su diagnóstico se realizará una radiografía y un posterior tratamiento quirúrgico. En la intervención se pondrán dos clavos y una banda de tensión metálica para que se vuelvan a unir los fragmentos a la tibia.

En la luxación medial de la rótula se genera que la rótula se salga de su lugar normal en el surco del fémur y se desplazará al medio. La causa de este problema es genética, en algunos casos puntuales podrá darse después de un traumatismo.

Afecta a los perros de razas pequeñas. En la mayoría de los casos los síntomas serán leves, se puede ver que el perro dará una especie de saltito al caminar. Para su diagnóstico el veterinario analizará los síntomas y hará una palpación de la articulación. Dentro de las opciones del tratamiento encontramos el suministro de antiinflamatorios en la etapa del dolor. En los casos más graves se necesitará una intervención quirúrgica.

Vía | Ortocanis
Foto | Pixabay – Digeman

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