30 abril 2016 Medio Ambiente, Salvajes

herrerillo

Las poblaciones de aves a nivel mundial se encuentran en declive, especialmente en Europa donde alrededor del 20% de las que habitan este continente están en riesgo de extinción. Las causas para esta paulatina desaparición son múltiples y muy variadas, y van desde la destrucción de los hábitats tradicionales, la caza a la reducción de sus fuentes de alimento. Este último motivo quizá sea uno de los más importantes, ya que en muchos casos los insectos son el eje central de la alimentación, y estos también están desapareciendo.

El desarrollo de pesticidas cada vez más eficientes están diezmando las poblaciones insectos, lo que a su vez tiene un impacto directo sobre sus depredadores, en este caso las aves. Todo ello sin olvidarnos que estos venenos también afectan a otras especies animales, como las aves, por lo que su capacidad destructiva es todavía mayor. Ahora, un estudio publicado por la universidad holandesa de Radboud en la revista Nature aporta datos sobre esta realidad demuestra que las áreas donde se está aplicado el pesticida “imidacloprid”, las núcleos poblacionales de aves están cayendo de forma notable.

A pesar de que la investigación está centrada en Holanda, los resultados son fácilmente extrapolables, ya que este compuesto de la multinacional Bayern, es el pesticida más usado del planeta, por lo que sus conclusiones pueden extrapolarse a todo el globo. El estudio tiene especial importancia, ya que las aves son unos excelentes bioindicadores, por lo que la reducción en sus poblaciones afectan de manera directa a los ecosistemas donde habitan.

“A mayores concentraciones de imidacloprid en las aguas superficiales mayores declives observados en los números de aves. Se estudiaron quince especies de aves. Y se vio que el número de ejemplares decrecía en una media del 3,5% anual en las áreas con más de 20 nanogramos de imidacloprid por litro. Una concentración que es grandemente superada en muchas partes de Holanda” detallan los investigadores.

Unas conclusiones y datos que a pesar de referirse a un país en concreto nos hacen ver el peligro de estos productos y que pueden anticipar un futuro sin aves ni insectos. Una realidad cuyas consecuencias en ningún caso son alentadoras.

Fuente | Estrella Digital
Fotografía | Wikimedia Commons

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