La aratinga cubana (Aratinga euops) pertenece al género Aratinga, a cuyos miembros se les conoce popularmente como conuros. Su vuelo rasante, la capacidad para adaptarse a las adversidades climáticas, la falta de dimorfismo sexual y sus hábitos sociales son algunas de las características fundamentales de todas las aratingas. La Aratinga euops o cubana es de color verde, con tendencia a las tonalidades amarillas en las áreas inferiores de su cuerpo. El rojo está presente en forma de manchas en la cabeza, pecho y hombros. El anillo periocular blanco, el iris amarillo y las patas rosa grisáceo son otros de los caracteres físicos de la aratinga cubana.
La revista Science acaba de publicar los resultados de un estudio de investigación en torno al plumaje del Microrraptor, un dinosaurio de cuatro alas y con plumas iridiscentes de colores azul y negro. El trabajo ha sido llevado a cabo por expertos estadounidense y chinos, gracias a los restos de un espécimen fósil de 130 millones de años, hallado en una región del noreste de China.
El olmo común (Ulmus minor) también es conocido como negrillo o álamo negro. Es un árbol de hoja caduca perteneciente al orden de los Urticales y a la familia Ulmaceae, que puede llegar a medir 35 metros de altura y que posee un tronco grueso, recto y elevado. Las ramas son erectas y alargadas y sus hojas se caracterizan por ser simples, alternas y dísticas (están situadas en el mismo plano y miran alternativamente a uno y otro lado de un eje). Las flores del olmo son hermafroditas y precoces y los frutos tienen forma de sámara aplastada.
El Parque Regional de Sierra Espuña se localiza en la Cuenca del Segura, en la zona oriental de la Cordillera Bética (Murcia). Sierra Espuña se incluyó, en 1917, en el Catálogo Nacional de Espacios Naturales y fue declarado Parque Natural en 1978. Desde 1992 es Parque Regional de Murcia. También es área ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).
Una reciente investigación, llevada a cabo por expertos de la Universidad de Cambridge, acaba de demostrar que en las extinciones de grandes animales de hace 100.000 años no sólo intervinieron factores naturales. La acción del hombre también pudo ser decisiva en la desaparición de especies como los mamuts, mastodontes, moas gigantes, rinocerontes lanudos etc.
Para recuperar los ecosistemas nada mejor que la propia madre naturaleza. Desde la Universidad Estatal de Ohio, Bill Mitsch se observaron durante una década y media dos humedales experimentales.