Pocas plantas de interior tienen la trayectoria de la cinta (Chlorophytum comosum). La ves en salones, oficinas y cocinas de medio mundo, colgando con sus hojas arqueadas y sus estolones cargados de pequeños hijos. Es resistente, barata, casi indestructible… y encima tiene un pasado científico que la puso en el mapa: apareció en el famoso estudio Clean Air de la NASA de 1989 como una de las especies capaces de reducir contaminantes del aire doméstico.
Si buscas una planta de interior que aguante lo que le eches (o lo que se te olvide), la planta ZZ es probablemente la campeona indiscutible. Su nombre científico es Zamioculcas zamiifolia, y lleva un par de décadas convirtiéndose en la favorita de oficinas, pasillos oscuros y pisos con ventanas orientadas al norte. Aguanta semanas sin riego, tolera la sombra y crece despacio pero constante.
El jaguar (Panthera onca) es el felino más grande del continente americano y el tercero del mundo, solo por detrás del tigre y el león. Reina en las selvas tropicales desde México hasta el norte de Argentina, aunque su territorio se ha reducido a la mitad en el último siglo. Comprender a este depredador es entender el pulso de la selva amazónica.
La salvia común (Salvia officinalis) es una de esas plantas que resuelven varios problemas a la vez. Aromatiza guisos, decora un rincón soleado del balcón y aguanta veranos secos sin quejarse. Lleva siglos en huertos monásticos, boticas y cocinas del Mediterráneo, y hoy sigue siendo una elección segura tanto si empiezas con aromáticas como si buscas una planta ornamental de bajo mantenimiento.
El pez betta (Betta splendens) es uno de los peces de agua dulce más populares del mundo, y también uno de los peor entendidos. Su fama de "pez fácil que vive en un vaso" ha causado más muertes prematuras que cualquier enfermedad. La realidad: es un pez tropical exigente, con necesidades muy concretas de espacio, temperatura y filtración.
Pocas aves cuentan una historia tan singular como la del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus). Es el único vertebrado del planeta cuya dieta depende casi por completo de huesos, y en la Península Ibérica ha pasado de rozar la extinción a protagonizar uno de los programas de recuperación más ambiciosos de Europa. Hoy, los Pirineos concentran la mayor población reproductora de Europa occidental.