30 noviembre 2008 Curiosidades, Medio Ambiente, Noticias, Peligro de extinción, Salvajes

urogallo

Quien podía pensar que un animal podría extinguir a otro casi sin querer. Y es que el ciervo podría extinguir en poco tiempo a los urogallos que quedan en la cordillera cantábrica indirectamente.

Y es que el tema viene por el alimento. Las crías de urogallo están muriendo o tienen poca supervivencia ya que los ciervos se comen el alimento vital para estas aves, el arándano.

La competencia feroz sobre el alimento, cada vez más escaso, de los animales herbívoros, puede avocar a una extinción de una especie.

Tan sólo quedan en la península unos 500 ejemplares de urogallo, que se localizan en la cordillera cantábrica, y como siga así la situación pueden verse muy reducidos en número, y seguramente, si los cuidadores y naturistas no lo impiden, a la extinción de la especie.

El censo de estos animales es bastante difícil de realizar, ya que es muy complicado avistarlos. Viven en bosques caducifolios (roble, haya y abedul), entre 1.300 y 1.800 metros de altitud.

El jabalí también contribuye a que las crías de urogallo no salgan adelante, ya que son depredadores de estas aves cuando están en el nido.

La actuación del hombre en los bosques, con pistas forestales, tendidos eléctricos; el cambio climático, con primaveras frías y muy lluviosas, son otros efectos adversos para los indefensos pollos de urogallo.

Vía | Yahoo

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