3 agosto 2010 Noticias

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El pasado día 28 de julio, en el Parlamento de Cataluña quedaron prohibidas las corridas de toros en todo el territorio catalán. Todo ello ha sido posible a partir de un movimiento popular defensores de los animales, y que ha generado un amplio debate social y político.

Después de 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones, de un Parlamento regional de 135 diputados, fue aprobada la prohibición de las corridas de toros en Cataluña.


Esta iniciativa popular formó una plataforma ‘Prou!’ (¡Basta!, en catalán) que inició sus pasos parlamentarios en noviembre de 2008. Desde entonces ha creado todo un debate enfrentando a los taurinos y antitaurinos, tomando terreno en la política.

Entonces, a partir del 1 de enero de 2012 no se podrán realizar corridas en Cataluña, región donde tan solo queda una plaza en activo, la Monumental de Barcelona.

Tras siglos de historia taurina, en que el territorio catalán fue referencia de ‘la fiesta’ de los toros, ponen fin a las corridas, pero manteniendo los ‘correbous’festejos con toros a los que se prende fuego en las astas aunque no son sacrificados – y a los que no afecta esta iniciativa.

Hasta ahora, Cataluña es la segunda comunidad española que prohíbe la lidia del toro, después que las islas Canarias la negasen en 1991.

El argumento con un fin de proteccionismo de los animales, que se utilizó en esta plataforma, fue respaldada por 180.000 ciudadanos, mientras que los oponentes dieron valor al toreo como identidad cultural, como también los puestos de trabajo que genera este sector.

Así, la decisión de la Cámara catalana ha dado un giro también al mundo, donde todos estuvieron pendientes de esta decisión.

Actualmente aún quedan países con tradición taurina como Ecuador, Colombia, Francia, México, Perú, Portugal y Venezuela.

Y gracias a la iniciativa catalana, quién sabe si más adelante se prohíbe en otras comunidades, las cuales también se ha abierto el debate.

Vía | EFE

Comentarios

2 comentarios
  • La prohibición de los toros en Catalunya me parece una victoria del radicalismo enfermizo y de las miras estrechas.
    Remarcar que desde mi punto de vista es una burrada digna de otro tiempo el (mal)trato que se les da a los toros en la plaza y la gente enfervorizada ante el sufrimiento de un animal me parece algo dantesco. Por eso entiendo que el toreo debe ser modificado acorde con la evolución de la sociedad.
    Pero eso no es lo que ha pasado aquí, lo que ha pasado es que en España, el país donde todo el mundo le importa una mierda la política, tenemos una tendencia irracional a politizarlo todo: las tradiciones, los idiomas, el futbol… y de repente hemos llegado a la absurda situación en la que dos grupos (pro- y anti-taurinos) se han enrocado en una postura radical y corta de miras, donde se jugaba un órdago y ceder un poco era considerado perder.
    Unos por ser incapaces de plantearse una modernización de “la fiesta” y adaptarla a los nuevos tiempos, han caído en la trampa del extremo contrario de plantear el toreo como únicamente matar un toro y la han defendido de forma radical. En el otro extremo gente que desprecia un signo cultural y una tradición y que ni siquiera ha planteado que las tradiciones hay que protegerlas y para eso hay que adaptarlas a los nuevos tiempos.
    Nunca nadie ha pedido que se proteja todo lo que rodea el toreo, que se busquen medidas para que siga siendo posible a día de hoy, sin el maltrato de animal. Lo único que se ha pedido es la aniquilación total del toreo y todo lo que pueda estar relacionado con ello. No hay puntos medios, no hay posibilidades de entender a quien tienes delante. Da igual, dos posturas altivas en la que ambos se miran por encima del hombro, y en las que nadie hace el mas mínimo esfuerzo por entender.
    Al final ganan los catetos, los de un lado o los de otro, pero siempre catetos.

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  1. Bitacoras.com 4 agosto 2010

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