6 septiembre 2013 Medio Ambiente

amazoniadeforestada

En muchos países, tanto si son o no desarrollados, cada vez está más de moda y cobra más importancia el hecho de llevar a cabo una economía sostenible basada en muchos casos en el uso de los recursos naturales de la zona. Es por ello que en muchas zonas se ha hecho necesaria la creación de áreas protegidas para regular la explotación de recursos naturales.

Las áreas protegidas sirven tanto como para asegurar la conservación de la biodiversidad, así como para mantener los procesos naturales y a la vez dar servicio a las necesidades de la población. Así, existen muchos tipos de protección en niveles clasificados en Nicaragua, Colombia o Brasil por ejemplo. Que se han convertido en países con una gran parte de su territorio protegido, siendo zonas muy ricas tanto en biodiversidad como en crecimiento sostenible de la población a día de hoy.

Así pues, las áreas protegidas juegan un papel muy importante en el desarrollo sostenible, ya que si se gestionan correctamente estas pueden dar una gran cantidad de beneficios tanto económicos al poder mejorar aspectos como la agricultura o la caza, pero también beneficios sociales ya que mejoran el bienestar de la población, fomentan el valores como el reciclaje y el respeto por la naturaleza, producen más energías renovables, etc.

Aunque suene repetitivo, el mantenimiento de áreas protegidas tiene un sinfín de aspectos positivos para los países aunque suene contradictorio, ya que ayudan a mantener los procesos naturales de los ecosistemas y asegurar así la continuidad de la cadena de recursos. Además, son importantes herramientas para hacer frente al cambio climático y mitigar los efectos que este está provocando en la actualidad.

Pero aunque sueño muy idílico, las áreas protegidas sufren una amenaza constante, muchas veces por falta de gestión, por falta de control y seguridad o simplemente por falta de unificación de criterios a la hora de establecer la función del área protegida. Muchas veces, los niveles de protección no se adecuan al área en cuestión por falta de conocimiento, en esos casos el objetivo por el cual se creó esa área no se cumple ni cumple las funciones de un ecosistema sano.

Así pues es tan importante la creación como la buena gestión conjunta por parte de políticos y científicos. Algo que no suele ir en muchas ocasiones en la misma dirección, lo cual acaba condenando a un ecosistema a caer lentamente en declive hasta su extinción.

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  1. Bitacoras.com 26 septiembre 2013

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