15 marzo 2016 Curiosidades

JinJing

JinJing no es un pingüino como los demás. Tiene las mismas tendencias que esta especie, aunque existe una curiosidad en él que lo diferencia entre todos los demás. Su vida cambiaba en 2011, cuando quedaba varado en una playa de Río de Janeiro: su cuerpo se había cubierto de petróleo y no podía moverse. Sin embargo, la vida le daba una segunda oportunidad: Joao Pereira de Souza se lo encontraba totalmente quieto, por lo que pudo quitarle los restos y salvarle de una muerte segura.

El ahora conocido jubilado se estuvo dedicando durante siete días a una única tarea: cuidar al animal hasta poder meterlo en el mar en buen estado. Lo que no podía imaginar es que, cada año, el pingüino recorrería 8.000 kilómetros para verle. Una unión curiosa, pero que demuestra que la especie puede llegar a ser muy agradecida. De hecho, el animal recorre todos los años las costas de Argentina y Chile antes de volver a Río de Janeiro.

Debemos decir que Joao es también el encargado de, todos los años, alimentar a JinJing con una dieta especial que le proporciona una mayor resistencia y fortaleza, lo que prepara al pingüino para todas y cada una de las travesías que realiza. Mencionar también que el ejemplar no se deja tocar por otra persona que no sea Souza. Realmente interesante cómo un evento puede cambiar la vida de animales y personas.

En este caso, podríamos decir que existe una reunión bastante cercana entre el pingüino y el protagonista humano. No en vano, el segundo salvó al primero.

Vía | The Wall Street Journal

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