16 abril 2015 Cuidados, Domésticos

Gato

Si habéis visto alguna película de humor, estamos seguros de que también habréis podido observar cómo salen escenas en las que los gatos hacen sus necesidades en el WC. Tenemos que deciros que no es una fantasía. Estos animales, en muchos casos, lo hacen con el fin de ser más aseados y limpios, por lo que está claro que, además de una curiosidad, se ha convertido en una realidad bastante notable.

Pero ¿y si vuestro gato no lo hace? ¿cómo podemos conseguir que haga sus necesidades en el váter de toda la vida? Requiere un entrenamiento. Si queréis llevarlo a cabo, tenemos que deciros que se trata de un camino más o menos largo, por lo que tendréis que estar muy atentos a nuestras indicaciones.

En primer lugar, tenéis que colocar la caja de arena en el cuarto de baño. Así, el animal se irá acostumbrando a entrar en la zona. Sólo necesita un poco de adaptación. Cuando tenga la idea más que cogida, será la hora de hacer algo más: subir la altura de la propia caja. Se trata, de nuevo, de una cuestión de adaptación. El gato se irá acostumbrando a subir alto.

Ahora sólo quedar ir acercando la caja al inodoro para que vaya cambiando el lugar y, final, reducir el nivel de arena. Lo único que hace falta es que sustituyamos la caja por una palangana. Cuando se haya acostumbrado a hacer las necesidades en la misma, la colocaremos encima del váter y le haremos un agujero. Ya está, sólo queda quitarla para que el gato haga sus necesidades en su punto correspondiente.

Aunque hayamos dicho los pasos en pocos minutos, lo cierto es que todas las operaciones requieren su propio tiempo, por lo que tendréis que ir entrenando al animal para que lo haga todo correctamente. Al final veréis que el esfuerzo merece la pena.

Vía | wikiHow
Foto | PublicDomainPictures

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