13 octubre 2017 Enfermedades

Perro

Bajo el nombre de Babesiosis canina se esconde una dolencia muy a tener en cuenta, aunque desconocida por la mayoría de poseedores de perros. Es una enfermedad provocada por un hemotozoario proveniente de una garrapata, concretamente el Rhipicefalus sanguineus. Los mismos se alojan en los perros y actúan como vector, es decir, abrigan y transportan al causante de la enfermedad: el Babesia canis. Y es con estos últimos con los que hay que tener mucho cuidado.

El período de incubación es de 2 a 4 semanas, aproximadamente, mientras que las primeras manifestaciones de la patología suelen aparecer alrededor del primer o segundo mes. Lo realmente preocupante de la enfermedad es la velocidad de expansión: una vez que alcanza la corriente sanguínea puede afectar en poco tiempo a los glóbulos rojos, macrófagos, y a los tejidos del pulmón y del hígado.

Los síntomas más comunes suelen ser la falta de apetito y pérdida de peso, aumento en la producción de bilirrubina, postración y sueño excesivo, y hemoglubinaria o ruptura de los glóbulos rojos. Lo mejor que se puede hacer después de detectar este momento es poner a los animales en terapia intensiva con el fin de controlar la enfermedad.

Por supuesto, los síntomas dependerán del estado del animal. De hecho, un animal anciano tendrá síntomas más intensos que uno joven y sano. También hay que tener en cuenta el estado de su sistema inmunológico y lo vulnerable que pudiera ser a las enfermedades.

Prevención, antes de nada

Perro

Es importante que se realice un diagnóstico temprano con el objetivo de evitar daños irreversibles al hígado y al pulmón. En cuanto el veterinario compruebe la existencia de la enfermedad puede poner en marcha el correspondiente tratamiento, el cual debería ser suficiente para curar al animal.

Hablando de tratamientos, en este caso se suministran glucocorticoides y heparina, y se realizan transfusiones de sangre. Por otra parte, es necesario evitar que los parásitos proliferen, por lo que son recomendables baños periódicos y la puesta en marcha de collares antipulgas. Algunos expertos incluso recomiendan algunos tratamientos naturales, aunque este aspecto lo dejamos a la opinión de cada profesional.

Si detectáis la Babesiosis canina es obligatorio que acudáis al veterinario lo antes posible para que ponga en marcha las soluciones correspondientes. Así evitaréis daños mayores.

Vía | PetMD
Fotos | Pixabay – wernerdetjen | Pexels

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