13 Jul
Días atrás, casualmente, me encontré con un amigo al que no veía hacía unos años. Creo que como una muestra de cariño lo saludé con una exclamación: “¡estás igual!”. Me miró sonriente, se miró su ahora prominente abdomen y me contestó: “sí, igual; igual que un mono obeso”. Afortunadamente, mi amigo todavía no conocía […]


