28 octubre 2015 Peligro de extinción, Salvajes

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A pesar de que el águila imperial ibérica es una de las especies emblemáticas de nuestra fauna y una de las más amenazadas, parece que aún hay gente que se esfuerza en destruir y condenar a la extinción a estos animales. Recientemente ha sido condenado un ganadero manchego por envenenar a 6 águilas imperiales ibéricas de forma intencionada mediante la colocación de cebos. Una práctica que por desgracia está muy extendida en nuestro país y que viendo este tipo de conductas, parece que está lejos de desaparecer.

En cualquier caso, la condena parece algo escasa teniendo en cuenta el impacto tan negativo que supone la muerte de seis ejemplares de águila imperial: un poco más de año y medio. Además, tendrá que pagar 360.000 euros como indemnización a la Junta de Castilla La Mancha. Más allá de esta cuestión, siempre es positivo ver que la justicia actúe en estos casos, aunque hay muchísimos otros casos de uso de cebos envenenados y prácticas similares quedan impunes.

En cuanto a los motivos que llevaron a este ganadero a proceder a envenenar a estas majestuosas aves, se encuentra una vez más una mezcla de incultura y barbarie. El juzgado considera que el acusado “quiso eliminar así potenciales predadores de su explotación de gallinas y corderos. Los cebos se colocaron “en zig zag y en línea recta” desde la propiedad hacia los nidos de estas águilas. Así murieron cuatro ejemplares adultos (dos machos y dos hembras) y otros dos jóvenes, de entre tres y cuatro años de edad”.

A su vez, el acusado trató de excusarse explicando que “los animales podían haber muerto en cualquier otro lado y luego ser trasladados a su parcela cosa que descarta la jueza por no haber signos de arrastre de los cadáveres. Todas las águilas y el zorro que perecieron, murieron por comer veneno, según confirmaron las necropsias que se practicaron”, detalla Raúl Rejón en el diario.es. El impacto de esta acción es muy significativo para esta especie, ya que en esta Comunidad únicamente habitan alrededor de 150 parejas.

“El uso de veneno es una de las mayores amenazas para la fauna y enfrenta a los autores a sanciones importantes como ha sido este caso. La sociedad no puede ser indiferente a estos actos execrables y debe poner en conocimiento de las autoridades posibles casos de uso de venenos”, asegura David de la Bodega, Coordinador del Proyecto Life + VENENO.

Fuente | eldiario.es, SEO/Birdlife
Fotografía | Wikimedia Commons

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