4 enero 2016 Noticias

Salmón

El mercado de consumo es tan exigente, que actualmente existen todo tipo de científicos investigando las maneras que tienen de hacer que los recursos estén disponibles en el menor tiempo posible. El salmón es también uno de los animales (pescado, en este caso) que más se consume en el mundo. Sí, se les podría definir como un recurso. Sin ir más lejos, el salmón natural tarda aproximadamente tres años en alcanzar un peso idóneo para ponerlo a la venta. Un tiempo demasiado alto.

Teniendo en cuenta que es uno de los alimentos más consumidos, sobre todo porque tiene grasas Omega 3, la gente se lanza durante todo el año a su compra. Aquí es donde nace el salmón transgénico, una especie modificada genéticamente para conseguir hacer llegar mayores cantidades de pescado al mercado. Y en menos tiempo.

Los responsables de esta nueva variedad de salmón es la empresa Aquabounty, cuyos biólogos han introducido hormonas de la variedad real al salmón atlántico. El resultado es realmente interesante, ya que se consigue una nueva especie que pesa en 18 meses lo que a los pescados normales les lleva 36. El nuevo AquAdvantage Salmon ya es una realidad. Sin duda, estamos ante el nacimiento de una nueva especie.

Algunas asociaciones ya se han quejado de que la nueva creación es realmente peligrosa debido, en cierta manera, a que podría provocar nuevas creaciones monstruosas en el caso de que escape del hábitat en el que está confinada. En cualquier caso, la empresa responsable ha confirmado que ha tenido en cuenta todo, poniendo en marcha medidas para impedir la salida no controlada de los ejemplares.

Por otra parte, es necesario mencionar que un vacío legal impide obligar a la empresa a anunciar en los productos a la venta si se trata de un salmón real o uno transgénico. Algo que podría cambiar de manera significativa en el caso de que el nuevo pez llegue a Europa.

El dilema está servido. Mientras que decenas de asociaciones argumentan que la creación de una nueva especie de salmón, modificada genéticamente, es algo muy peligroso, otros afirman que se trata solo de dar respuesta a una de las necesidades del ser humano en cuestión de alimentación. Nuestra pregunta es la siguiente: ¿se está jugando a ser Dios?

Vía | FDA
Foto | Wikimedia Commons – Zureks

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