20 octubre 2017 Domésticos

Hámster

Si tenéis un hámster, estamos seguros de que estaréis encantados con él. Las razones son evidentes: son pequeños, divertidos, muy graciosos y los cuidados que necesitan resultan mínimos. Sin embargo, llama la atención una cosa: las ruedas. Si vemos a un hámster, siempre tendrá una rueda a la que le estén dando vueltas continuamente. Y esto, claro, tiene una razón evidente.

Los famosos roedores necesitan tres cosas esenciales para vivir: agua, comida y ejercicio. Centrémonos en esto último. Tener un hámster es sinónimo de verlo moviéndose continuamente. No es ninguna broma. Y es que necesitan de mucho ejercicio. Por eso les ponemos las ya conocidas ruedas.

Las ruedas, es decir, el ejercicio, les permite mantener el cuerpo en buen estado, en el sentido de que podrán tener articulaciones fuertes, músculos, y fortaleza en el corazón y otros órganos importantes. Además, que se ejerciten ayuda a la satisfacción de sus necesidades de supervivencia y a brindarle paz y equilibrio emocional.

El origen del ejercicio

El origen de esta necesidad se debe a los ancestros de los hámsters, los cuales pasaban gran parte del tiempo huyendo de los depredadores. Incluso, esto hizo que se convirtieran en animales inquietos y nerviosos. Aunque también duerman o descansen como cualquier ser vivo normal, es más común que estén realizando algún tipo de ejercicio.

Además de la rueda se les pueden dar otros obstáculos que les ayudarán a sentirse como si estuvieran en su ambiente natural. De hecho, durante la vida salvaje estaban acostumbrados a estar continuamente corriendo y saltando.

Tener un hámster es un excelente ejemplo de que el ejercicio es fundamental para la vida. Y también está claro que todavía tenemos que aprender mucho de los animales.

Vía | WikiHow
Foto | Wikimedia Commons – Jpbarrass

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *