6 junio 2016 Medio Ambiente

humedal

La prohibición total de la munición de plomo para la caza está cada vez más cerca de hacerse efectiva en Europa. Desde Bruselas se ha encargado a la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA) la realización de un informe a través del cual se procederá a imponer nuevas restricciones sobre el plomo. Estas no solo se limitarán a la caza, ya que también se prevee que se apliquen a las plomadas utilizadas en la pesca. El objetivo es lograr que este metal no pueda contaminar espacios de gran valor medioambiental, en especial los humedales.

Los números arrojados por la caza con de plomo en España son abrumadores, ya que es uno de los países que tiene las con mayores concentraciones de esta munición por hectárea de todo el mundo. En algunos lugares de gran valor ecológico como “L’Albufera de Valencia y en algunas zonas del Delta del Ebro se han detectado 2,5 millones de perdigones por hectárea en los primeros 20 centímetros de sustrato”, según el Ministerio de Medio Ambiente. Estos números arrojan otros aún más desoladores, ya que debido a esta munición perdida unas 60.000 aves mueren al año intoxicadas por su ingesta.

Las principales asociaciones cinegéticas del país no comparten esta visión arrojada por los datos oficiales españoles ni los europeos y ven estas medidas como un ataque hacia la caza. Para los cazadores la munición con plomo “no tiene efectos significativos en la salud humana y en el medio ambiente en comparación con otras formas de plomo”. Estas conclusiones fueron arrojadas en un simposio cinegético durante el año pasado organizado por la Asociación Europea de Productores de Munición Recreativa y Foro Mundial de Actividades de Disparo.

Un análisis que no comparte el director del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos de Castilla-La Mancha (IREC), Rafael Mateo. “Las concentraciones de plomo en humedales hacen que la tasa de ingestión en algunas especies llegue al 70% y que en variedades amenazadas como la malvasía cabeciblanca el plumbismo sea una de sus principales causas de mortandad”, señala. Además, en los humedales protegidos españoles ya está prohibido el uso de esta munición y aunque se cumple en mayor o menor medida, el problema son las áreas cercanas o aquellas que no están directamente bajo protección.

Fuente | El diario.es
Fotografía | Wikimedia Commons

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