28 junio 2016 Domésticos

Mascota

Dicen que los extremos no son buenos. Y tienen toda la razón del mundo. Sobre todo en temas de animales, enseñar un extremo puede llegar a ser tremendamente negativo. Veamos uno de los aspectos más controvertidos. Cuando llega una nueva mascota a casa, lo normal es que la mimemos mucho. Algo que parece completamente lógico. Pero ¿qué pensaríais si dijéramos que esto, en extremo, puede aumentar su agresividad?

La opinión llega de parte de una reconocida psicóloga, quien ha afirmado que mimar demasiado a los perros, tratándolos como seres humanos, y cubriendo sus necesidades más allá de lo que verdaderamente necesitan son actividades que pueden ayudar a aumentar la cantidad de comportamientos agresivos. Incluso se admite que estamos humanizando a las mascotas, proporcionando elementos que no solo no necesitan, sino que además les son perjudiciales.

La verdad es que la opinión es ciertamente contradictoria, si tenemos en cuenta que existen casos para todos los gustos. Que el animal suba al sofá no significa que se vaya a volver agresivo, aunque sí es cierto que puede llegar a querer demasiado esta zona de la casa, quejándose y replicando en el caso de que otra persona quiera sentarse en cualquier momento. Ahí sí tendríamos un problema.

Entonces ¿pueden los mimos extremos llegar a hacer que un animal se haga agresivo? Está claro que sí. Por lo tanto, es necesario realizar las cosas en su justa medida. Ni tenemos que regañar a las mascotas cada poco tiempo, ni tenemos que tratarlas como si fueran seres humanos. Por supuesto, os recomendamos consultar a vuestro veterinario en el caso de que tengáis dudas. Así ayudaréis a vuestra mascota.

Vía | Escuela Canina Maya
Foto | Pixabay – Myriams-Fotos

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *