3 diciembre 2017 Domésticos

Perro

Todos pensamos que el hecho de que un perro comience a gruñir no es algo bueno. Esta situación hace denotar que hay algo mal. Sin embargo, se han observado situaciones curiosas en torno a este tema: ¿cómo puede ser que un pero gruña cuando está jugando? Supuestamente se lo está pasando bien…

Todo, por supuesto, tiene su explicación. En este caso tenemos que prestar atención a un factor determinante. Y es que los perros tienen diferentes tipos de gruñidos. Si el perro gruñe cuando está jugando y se muestra contento, no hay nada de lo que preocuparse. Otra cosa sería que emitiera este sonido estando con un estado de ánimo depresivo, o con alguna enfermedad.

Es normal que os asustéis cuando el perro gruñe. Aunque ya sabéis que no constituye un problema, en el caso de que se esté divirtiendo y así lo haga denotar. Varios estudios han demostrado que estos sonidos son más cortos y algo más ruidosos que aquellos que se emiten cuando sucede algo malo. Tened en cuenta que tendréis que saber diferenciar los sonidos. Fijáos, también, en el lenguaje corporal de los animales.

En todo caso, que un perro gruña por felicidad no significa que nos tengamos que relajar en exceso. No en vano, puede ocurrir que los perros, al realizar las actividades, resulten dañados por cualquier razón, pasando a emitir gruñidos de dolor que sí deberíamos de atender. Ya sabéis que saber distinguir los ruidos que realizan los perros es esencial para evitar situaciones de gravedad, o que pongan en peligro a las mascotas.

Vía | iHeartDogs
Foto | Max Pixel

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