10 octubre 2009 Bioficha, Curiosidades, Peligro de extinción, Salvajes

lince

El lince, es una especie de gran gato salvaje, es un temible corredor nocturno, especialmente para los animalitos que se atreven a asomarse cuando empieza a caer el fresco y la oscuridad. Vive entre los arbustos y las cornisas o salientes de los cañones y no vacila en trepar sobre los saguaros para descubrir allí huevos de aves o simplemente para descansar e inspeccionar el desierto.

¿Cómo se arregla el lince para escalar esta plantas, a pesar de sus grandes espinas? Es un verdadero misterio… quizás sus patas estén hechas de un tejido resistente a todo pinchazo, o también es posible que al trepar consiga inclinar las espinas de modo que coloque sus patas sobre su parte lisa y llana y no sobre las puntas.

En enero y febrero, cuando el lince busca su compañera, desgarra la noche con horribles maullidos, mucho peores que los que lanzan los gatos de nuestro vecindario. Pero cuando el lince ronda en silencio es cuando es más peligroso. Si encuentra un animal de su porte olvida toda estrategia y se convierte en una especie de animal tifón, gritando, echando espumarajos, arañando y silbando. La lucha es breve, y apenas ha terminado su comida, el lince se retira a su madriguera.

La abundante población de pequeños roedores del desierto se tranquiliza. El más terrible de sus enemigos ya no es de temer, y estos animales no suelen batirse entre ellos. Durante el día duermen en el fondo de sus madrigueras; durante la noche corren, saltan o se deslizan en todos los lugares, pero ¿Cómo podrían molestarse los unos a los otros en espacios tan vastos? Al alba desaparecen todos de nuevo.

Fuente | Revista Genios

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