9 mayo 2008 Paraiso Natural

Península de Osa
El paraíso de la Península de Osa, en el sur de la costa pacífica costarricense, posee el 2,5% de la biodiversidad conocida en todo el mundo; es la joya natural celosamente guardada en el país centroamericano.

Tanto sus habitantes como los promotores de las visitas turísticas se han unido para salvaguardar las riquezas de estos lugares, orgullo de sus poco pobladores.

Asombro de exploradores y piratas en tiempos pasados, a Osa no llegan las grandes cadenas hoteleras ni los desarrollos inmobiliarios que abundan en otras zonas de Costa Rica como Guanacaste o Puntarenas.

Se encuentran en Osa ballenas jorobadas, delfines, jaguares, pumas y en el Parque Nacional Corcovado una de las zonas vírgenes con mayor concentración de biodiversidad de la Tierra en relación con su extensión.

Jaguar, felino que se encuentra en la Península de Osa
Hay 3.006 especies de plantas, el 50% de los animales del país y el 71,5% de los manglares de Costa Rica, con el Manglar de Sierpe, el más extenso de toda Centroamérica.
Queremos un Osa para toda la vida y conservar al máximo sus bellezas. Estamos convencidos de que somos la última alternativa en opciones para el desarrollo (turístico) en Costa Rica, pero ha sido un letargo positivo porque hoy nuestros niños saben lo que es conservar y mantener el equilibrio con la naturaleza”, afirmó el Presidente de la Cámara de Turismo.

Corcovado es una extensión aún virgen que tiene bosques muy húmedos, bosques nubosos, manglares, humedales, lagunas, playas y arrecifes coralinos, donde habitan los felinos más grandes del continente, en peligro de extinción, los jaguares y los pumas.

En el parque del Corcovado coinciden más de 500 especies de árboles, 140 de mamíferos, 367 clases de pájaros, 40 especies de agua dulce y 117 anfibios documentados. La Isla del Caño y Bahía Drake son dos lugares de asombrosa belleza natural; son puntos turísticos de la zona por su historia, relacionada con los viajes de pirata, que se abastecían de agua dulce y lo usaban de escondrijo y, aseguran, para guardar sus más preciados tesoros.

Vía: el tiempo

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *