29 febrero 2016 Peligro de extinción, Salvajes

camaleon

El camaleón quizá es una de las especies animales más singulares de todo el planeta. Su capacidad mimética y su fisionomía casi alienígena convierten a este reptil en un ser repleto de características únicas. En España tenemos la suerte de poder contar con estos animales entre los ejemplares autóctonos de nuestra fauna, aunque sus poblaciones están fuertemente amenazadas. El principal culpable de esta situación ha sido la especulación urbanística, que ha devastado a lo largo de los últimos años el hábitat del camaleón, las zonas del litoral andaluz.

Luis Balladares, presidente de la Asociación Medioambiental Murex, señala que “Andalucía es el área de distribución natural de la especie” y que es “la única que presenta los requerimientos específicos para albergarla”. De todas las provincias que componen esta Comunidad Autónoma, Huelva y Cádiz conforman las áreas donde más amenazado está el camaleón, debido al desarrollo urbanístico sin control que se ha producido en estos litorales. A pesar de que actualmente la situación ha cambiado para mejor, el territorio del camaleón puede verse comprometido “si no se hacen seguimientos previos”, dada la naturaleza esquiva y discreta de estos animales.

Otra de los motivos por los que estos reptiles se ven amenazados es por su ciclo vital por el que únicamente llegan a vivir una media de dos años. Además, un número considerable de camaleones únicamente se reproducen una vez en la vida, lo que limita aún más su proliferación. Por otro lado, son seres muy delicados y que necesitan de unas condiciones específicas para poder sobrevivir a los rigores del invierno y para ello deben disponer de vegetación que los proteja del frío. A pesar de este dato, son unos animales que pueden adaptarse a muchos entornos, si cumplen el requisito anterior y hay presencia de insectos.

En este sentido, Luis Balladares ha destacado que “últimamente están apareciendo ejemplares en otras zonas como consecuencia de introducciones artificiales”. Este tipo de prácticas están prohibidas, ya que su manipulación debe estar autorizada por la Junta de Andalucía. Además, la introducción de especies en otros ecosistemas puede tener consecuencias imprevistas, por lo que es una práctica que además nunca se debe realizar.

Fuente | Efe verde
Fotografía | Wikimedia Commons

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