27 diciembre 2016 Salvajes

gorrion

El gorrión común (Passer domesticus) es una de las aves urbanas más extendidas del mundo, sin embargo, sus poblaciones se resienten y están desapareciendo de la faz de la tierra a pasos agigantados. A pesar de ser un ave muy común, a lo largo de 2016 han desaparecido 12 millones de estos pájaros en España. Esta cifra supone un descenso del 7% de las poblaciones en un solo año, y que de mantenerse esta tendencia podría llegar a desaparecer de nuestros campos y ciudades.

“Son cifras dramáticas que ponen de manifiesto la mala salud de los ecosistemas”, señala Juan Carlos del Moral, responsable del área de Seguimiento de Avifauna de SEO/BirdLife, “así como la necesidad de naturalizar nuestras ciudades”. Esta circunstancia es especialmente llamativa ya que el gorrión común fue elegido por los seguidores de SEO/Birdlife como Ave del Año 2016, precisamente por los retos que afrontaban estos pájaros y su progresivo declive a lo largo de los últimos años. Una circunstancia que a la vista de los últimos informes parece más grave de lo que se podía imaginar en un principio.

Esta especie “tiene muchas fluctuaciones poblacionales, dado que su estrategia es reproducirse mucho para recuperar densidad, y por ejemplo en el año 2015 tuvo una recuperación después del retroceso del 10 por ciento de 2014. Sin embargo, los picos de descenso son cada vez más acusados“, matiza Juan Carlos del Moral. Las poblaciones que más dificultades afrontan son precisamente las que viven en las grandes ciudades “cuyo estado fisiológico es mucho más preocupante que el de los ejemplares que viven en el campo”.

Los principales motivos que parecen explicar este progresivo declive son la ausencia de huecos en los que hacer nidos en las construcciones modernas, el descenso de alimento por la desaparición de zonas verdes, la limpieza de las calles y la contaminación. Este último parece que es uno de los más determinantes, ya que en ciudades muy contaminadas como Pekín o Londres han desaparecido prácticamente de estas zonas. Todo ello sin olvidarse de la llegada de especies invasoras como las cotorras, con las que esta especie compite duramente por el espacio y alimento.

Fuente | Efe Verde
Fotografía | Wikimedia Commons

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