1 diciembre 2017 Enfermedades

Perro

En cuanto a enfermedades para perros, hay algunas que son tan poco famosas que pasan inadvertidas. El caso de la criptorquidia es uno de los más curiosos, ya que en la mayoría de ocasiones los dueños de estas mascotas ni siquiera saben que existe. A primera vista sus daños pueden ser mínimo, aunque debéis tener en cuenta que las consecuencias que tiene la dolencia para el animal son más graves de lo que parecen.

Concretamente, la criptorquidia es la ausencia de uno o dos de los testículos que hay en el escroto de los perros. Es evidente que la enfermedad solo puede afectar a los machos. Aunque, en todo caso, también puede tener consecuencias en su estado de ánimo o en su vida sexual.

Las causas no están del todo aclaradas, aunque la mayoría de expertos coinciden en la predisposición genética como un factor importante. Es decir, la enfermedad se puede heredar. Existen razas más propensas a desarrollar la dolencia: los Yorkshire, los bóxer y los pequinés están entre algunos de los ejemplos. Tampoco hay que olvidar factores ambientales (son importantes en algunas camadas de machos), la obesidad de la madre o la exposición a determinadas sustancias químicas. Por último, decir que el 6% de los animales que son prematuros pueden sufrir la criptorquidia.

El diagnóstico se realiza por los veterinarios, quienes comprobarán cómo los cachorros consiguen terminar de desarrollar sus testículos de la manera correcta. En todo caso, se espera hasta los 15 días después del nacimiento con el fin de poder confirmar cualquier problema. Puede haber varios tipos de criptorquidia.

Síntomas y tratamientos

Perro

Teniendo en cuenta el origen de la enfermedad, es normal que los síntomas no sean totalmente evidentes. Eso sí, es necesario que se detecte con el fin de tratarla. Los únicos síntomas que existen son en torno al comportamiento de los perros, el cual puede condicionar la vida sexual y reproductiva de los mismos.

Existen algunos cambios físicos que se hacen evidentes cuando la tumoración está en un nivel avanzado: disminución del tamaño del pene, desarrollo de glándulas mamarias, y posiciones femeninas cuando los perros orinan.

El tratamiento puede llegar a no ser el idóneo. Corregir la criptorquidia con intervenciones quirúrgias es un proceso arriesgado, por lo que normalmente se opta por extirpar el testículo afectado, evitando males mayores. Teniendo en cuenta este factor, la mejor idea es la prevención, vigilando especialmente el factor genético de los animales.

Como podéis comprobar, la criptorquidia puede llegar a ser una enfermedad grave para los perros, condicionando sus comportamiento y formas de actuar. Es conveniente que se prevenga de la manera conveniente.

Vía | PetMD
Fotos | PublicDomainPictures – Vera Kratochvil | Pexels

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