24 julio 2017 Salvajes

cotorra

La cotorra argentina es una de las especies invasoras más extendidas por nuestra geografía. Su expansión ha sido tan progresiva y continuada que poco a poco se ha transformado en un ave más para el día a día de muchos ciudadanos. Sin embargo, esta normalización no oculta el problema de que el desarrollo de esta especie está generando graves problemas para las especies autóctonas. Y la amenaza no remite ya que cada 5 años la población de cotorra argentina se duplica.

“Que se duplique en un periodo de tiempo tan corto como cada cinco años es una verdadera barbaridad que puede conducir a que una ciudad como Madrid pueda pasar de 5.000 cotorras en 2015 a 10.000 en el 2020”, explica el investigador de la Universidad de Málaga, José Postigo. Unas cifras abrumadoras que sitúan (algo sobra) a las poblaciones de cotorra argentina como las más numerosas de España y la segunda a nivel mundial según los censos elaborados en 2015. Por ciudades, las mayores poblaciones se localizan en Madrid, Barcelona y Málaga, agrupando un total del 80 % de la población española.

No se ha podido demostrar que destruyan nidos de otras especies”, detalla el experto, aunque sostiene que su expansión sí tiene otras consecuencias para otras especies animales y para la agricultura. En lo que se refiere a los métodos para controlar a las cotorras grises, José Postigo pone de manifiesto que las labores de control se centran en las “grandes colonias” algo que es más ineficaz que centrar esfuerzos en eliminar aquellas más pequeñas o florencientes según su criterio.

Nadie defiende matar animales pero a veces no hay otra opción y si desde hoy se practicara la eutanasia a cotorras en municipios con cifras bajas de población, se evitaría, en unos años, matar cientos de miles”, sostiene José Postigo. Las condiciones climatológicas y la falta de depredadores, así como la inacción gubernamental, están conduciendo a la cotorra gris a una situación crítica que puede tornarse todavía más grave si no se toman medidas pronto.

Fuente | EFE Verde
Fotografía | Wikimedia Commons

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