29 octubre 2015 Peligro de extinción, Salvajes

corzo

Hace unos días destacábamos la particular historia de Kentaro, un lince ibérico muy especial que ha realizado un gran viaje desde el punto donde fue soltado en Extramadura hasta Navarra. Un recorrido que ha arrojado datos muy interesantes, como su alimentación de cérvidos ante la escasez de conejos. Un detalle que podría esconder un punto clave para garantizar la supervivencia de esta amenazada especie.

Este hecho no es algo realmente novedoso, ya que es sabido que los linces ibéricos pueden abatir a presas grandes como los corzos, aunque su presa predilecta sea el conejo. Pero precisamente, las poblaciones de conejo no pasan por su mejor momento, diezmadas por enfermedades, lo que condiciona la presencia de la presa estrella del lince su principal feudo, Andalucía. A este problema hay que unir que no hay una gran presencia de cérvidos en estos territorios, lo que limita ampliamente las opciones de caza de esta especie.

Teniendo esto en cuenta, podría ser interesante la diversificación de presas para el lince ibérico, y que además de conejo se hiciese un esfuerzo por reintroducir especies de cérvidos autóctonas, como el corzo morisco que desapareció de estos territorios, desplazado por depredadores y otros herbívoros. Si el lince dispusiese de más opciones de caza, sus probabilidades de éxito aumentarían al no estar restringido a una única presa.

En este sentido, el corzo morisco está siendo reintroducido por parte de la Junta de Andalucía, aunque su extensión todavía es lenta y queda lejos de poder ser una presa aceptable para el lince ibérico. En cualquier caso, en el medio plazo, quizá la introducción de esta especie o de otros cérvidos puedan contribuir a que el amenazado lince ibérico diversifique su alimentación y tenga más opciones para poder subsistir.

Fuente | Revista Síntesis
Fotografía | Frank Vassen

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