8 junio 2017 Cuidados

Perro

Teniendo en cuenta que vuestras mascotas jugarán mucho y a veces incluso saltarán de un lado hacia otro, es normal que de vez en cuando se hagan heridas. Algunas de las cuales ni siquiera se sabrán. Aunque otras serán un poco más dolorosas. Nosotros, teniendo en cuenta que somos sus dueños, tendremos que ponernos las pilas con el fin de curarlas y ayudar en su recuperación. Aunque ya os decimos que no os supondrá un gran dolor de cabeza.

Lo más normal es ver cómo el perro se lame más de lo habitual, incluso dándose mordiscos en la zona en la que tenga la herida. Lo primero puede ser beneficioso, debido a los efectos de la saliva. Lo segundo será claramente perjudicial. Tras identificar la herida, debemos comprobar de manera casi exacta cuanto tiempo lleva así. De hecho, lo mejor será limpiar la misma con el fin de que no se infecte o los insectos procedan a interactuar con la misma, agravando su situación.

Tras limpiar la herida, procurando que quede lo más perfecta posible, es necesario utilizar algún producto líquido con el fin de desinfectar la misma. Así evitaremos que la cosa llegue a más. Existen algunas heridas que, debido a la infección que contenían, han provocado la eliminación de alguna zona de carne. O efectos peores.

Cuando la herida esté desinfectada, recomendamos airear un poco la zona con el fin de que se seque, ya estando curada, y que el propio cuerpo del animal proceda a cicatrizar la zona. Posteriormente saldrá una costra, lo cual significará que se está protegiendo la zona con el fin de terminar la curación. Cuando esta se retire de manera natural, la labor habrá terminado.

Como podéis comprobar, curar una herida a nuestra mascota es algo muy sencillo. Necesitaréis un poco de paciencia y control de los nervios, pero por lo demás no tendréis mayores problemas.

Foto | Pixabay – gentlebeatz

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