22 octubre 2008 Medio Ambiente, Noticias

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El nuevo plan de ecoeficiencia para los próximos cuatro años de BBVA es “global”, afirmó ayer su director Francisco González. Tanto que no sólo intentará minimizar los impactos ambientales del banco en los 33 países donde está presente, sino también los de sus clientes.

Así pues, BBVA se comprometió a revisar su gestión ecológica antes de darles créditos, siguiendo los Principios de Ecuador, unos estándares creados por el Banco Mundial. Toda inversión superior a 10 millones de dólares (7,6 millones de euros) pasará por este filtro.

Si los riesgos ambientales se catalogan como medios o altos, la entidad que pida el crédito los tendrá que minimizar. “Si no, BBVA les podrá negar la financiación. De este modo estaremos seguros de que el banco no contamina indirectamente”, afirmó Ángel Cano, director de recursos y medios.

Este plan, presentado en medio de la crisis, está dotado con 19 millones de euros, pero a su director no le preocupa. Ante las preguntas de los periodistas, evitó hablar de la actual situación económica y aseguró: “Cuando seguimos adelante con estos temas es porque podemos afrontarlos”. El objetivo principal del plan en cuestión de impactos directos es reducir en un 20% las emisiones de CO2 para 2012, lo que emula el objetivo que se ha marcado la Unión Europea para 2020.

González aseguró que esta inversión les permitirá obtener 1,5 millones de euros en ahorro energético cuando estén implantadas todas las medidas. Algunas de ellas son la reducción de consumo eléctrico, agua y papel por empleado, el aumento de videoconferencias para evitar viajes o la compra de nuevos vehículos verdes.

Vía | EuropaPress

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