13 septiembre 2010 Curiosidades, Medio Ambiente, Noticias

bacteria-descomposicion-petroleo

Un reciente artículo de la revista Science da a conocer el hallazgo de una especie de bacteria no clasificada que puede degradar rápidamente el crudo vertido en el mar sin un significativo agotamiento del oxígeno.

Este descubrimiento ha sido el resultado del ecólogo microbiano Terry Hazen en colaboración con científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, una vez se produjo la explosión de la plataforma petrolífera de BP en el Golfo de México.

A partir de las observaciones de los investigadores, se dieron cuenta de la formación de un penacho de crudo disperso a una profundidad entre 100 y 150 metros a unas 10 millas de la entrada del pozo de perforación.

“Nuestros hallazgos muestran que la afluencia de aceite alteró profundamente la comunidad microbiana estimulando a las gamma-proteobacterias psicrófilas (que viven a bajas temperaturas) y que están estrechamente relacionados con conocidos microbios degradantes del petróleo”, explica Terry Hazen.


“Este aumento de microorganismos psicrófilos con sus altas tasas de biodegradación del petróleo parece ser uno de los principales mecanismos responsables de la rápida disminución del penacho de petróleo observada en aguas profundas”, expone Hazen.

Pero debido al suceso de las fugas de crudo en el Golfo de México, fueron posibles tomar datos de la vida microbiana, con una mayor taxa de velocidad de biodegradación de lo que se esperaba.

De esta forma, han podido determinar una gran variedad de microorganismos degradadores de hidrocarburos cercanos a los Oceanospirillales, algunos de ellos correlacionados con los cambios de concentración de diferentes contaminantes de petróleo.

Aún así, una de las preocupaciones sobre la degradación microbiana del petróleo es que los microbios también consumen oxígeno, capaces de generar zonas muertas donde no se sostiene la vida. Pero, los datos recogidos por estos investigadores indicaban que la saturación de oxígeno fuera de la columna de crudo era del 67%, y dentro del penacho era de 59%.

“Las bajas concentraciones de hierro en el agua del mar pueden haber impedido que el oxígeno cayera con la demanda de la biodegradación del petróleo. Muchas enzimas que degradan los hidrocarburos contienen hierro como componente, pero no hay suficiente hierro para crear estas enzimas, que degradan el carbono más rápidamente pero también consumen más oxígeno”, afirma Hazen.

Gracias a este estudio, basado en más de 200 muestras obtenidas de 17 sitios en aguas profundas, da esperanza a la preocupación ambiental del Golfo de México por los efectos que puede tener sobre la flora y fauna marina.

Vía | ECOticias

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 13 septiembre 2010
  2. Manta Rayas afectados por derrames de hidrocarburos 29 octubre 2010

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *