30 julio 2016 Salvajes

crialo

Si el cuco era un gran desconocido para la gran mayor parte de la población, el críalo europeo (Clamator glandarius) es sin duda alguna una incógnita. Un hecho un tanto insólito, sobre todo si tenemos en cuenta que en España se encuentra la mayor concentración de población de críalo de toda Europa con unas 55.000 parejas. Al igual que ocurre con el cuco, este ave comparte su método de reproducción parasitario lo que los convierte en ejemplares singulares de la naturaleza. El nombre de esta especie puede ser debido al canto que produce, que es voz repetida varias veces que recuerda a nuestra palabra “críalo, críalo, críalo”.

El críalo es un ave de tamaño medio y de apariencia similar a la del cuco, aunque resulta mucho más estilizado y esbelto. Su plumaje es de tonos grisáceos salpicado de motas blancas, coronado por una pequeña cresta de plumas erizadas en la cabeza que le otorgan un aspecto distinguido y muy llamativo. Es un ave bastante discreta, aunque menos que el cuco, y que vive en zonas no demasiado cercanas a los núcleos de población, aunque sí lo suficiente para parasitar a su huésped predilecto: la urraca.

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A diferencia del cuco, el críalo está especializado en parasitar a los corvidos. Para esto ha desarrollado tácticas muy avanzadas que le permiten poner sus huevos en los nidos de estas especies sin que están noten en ningún momento el engaño. Como mencionábamos anteriormente, las urracas son el blanco predilecto de los críalos y cuyos huevos son prácticamente indistinguibles.

Una vez depositado el huevo en el nido huésped, la cría parasitaria nace antes que sus hermanastros, aunque a diferencia del cuco no arroja los huevos fuera del nido. Sin embargo, esto no significa que el pollo del críalo no acabe con la vida de sus competidores, ya que terminará asfixiándolos debido a su mayor tamaño o morirán de hambre al ser incapaces de competir por la comida. Sin embargo esto no ocurre siempre

En España pueden encontrarse críalos por casi todo el territorio peninsular, aunque resulta escaso en toda la franja norte y Galicia. Asimismo, evita las áreas montañosas de gran altitud. Se trata de un ave migratoria que reside en nuestras fronteras durante la época de cría. En lo que se refiere a sus hábitos alimenticios, el críalo es un ávido devorador de orugas, incluso las venenosas, pero también de mariposas y polillas.

A pesar de que en España sus poblaciones no experimentan ningún tipo de peligro, sí es un ave que esta sufriendo una regresión a nivel Europeo y zonas de África. Debido a estas consideraciones, aparece incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría “De interés especial”.

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