1 marzo 2015 Curiosidades

Rana de la madera

Cuando un animal es salvaje o está la mayor parte del tiempo en el exterior, se expone a una serie de riesgos que pueden hacer peligrar incluso su vida. Afortunadamente, la madre naturaleza los ha equipado con una serie de medidas, pequeños conocimientos e instinto. Elementos fundamentales para que puedan seguir viviendo, aunque tengan que hacer frente a las condiciones más extremas.

Las ranas son uno de los animales que más peligros corren. A la presencia de otros depredadores (que habitualmente se alimentan de ellas) hay que añadir cosas como, por ejemplo, las condiciones climatológicas. ¿Cómo hacen para soportar el frío y el calor extremos? Lo segundo lo consiguen gracias al agua, pero de lo primero no tenemos mucha información. No os preocupéis, porque la solución es más simple de lo que pensáis. Como siempre, arreglos sencillos para grandes inconvenientes.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que existen muchos tipos de ranas, cada uno de los cuales está preparado para una cosa. Nosotros nos centraremos en la rana de la madera, la cual se distribuye por zonas como América del Norte. Existen algunas zonas, sobre todo en el Círculo Polar Ártico, en las que las temperaturas son muy frías, por lo que debe prepararse para sobrevivir.

Lo más sorprendente de todo es que esta rana tiene la capacidad de modificar su temperatura corporal con el fin de adaptarse al ambiente. De esta manera, cambian su fisiología para adaptar la cantidad de glucosa en la sangre y evitar la congelación. Incluso pasan por varios ciclos en los que se adaptan a las condiciones y evitan morir por las condiciones del lugar en el que estén.

Como veis, la rana de la madera es capaz de evitar las frías temperaturas con sólo adaptarse a ellas y “convivir” con las mismas. Un método tremendamente sencillo, pero muy efectivo.

Vía | SCI News
Foto | MichaelZahniser

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