18 diciembre 2015 Curiosidades

Mono

La costumbre de emborracharse no es única ni exclusiva de los seres humanos. Los animales también lo hacen. Está claro que nos parecemos mucho a ellos, sobre todo en determinados hábitos que llevamos a cabo en ciertas situaciones. Si no os lo creéis, solo es necesario que le echéis un vistazo a una última investigación que se ha ejecutado. No solo el ser humano es consumidor compulsivo de alcohol.

Los machos de la mosca de la fruta, por ejemplo, consumen alimentos fermentados con cierto grado alcohólico tras ser rechazados sexualmente. Ahí buscan el consuelo. Y lo hacen para compensar la satisfacción que logran otras especies, en el caso de que consigan aparearse. De hecho, este es el concepto que las mueve en muchos casos: buscan satisfacción y “alegría”.

Las mariposas macho también son ciertamente adictas al alcohol: beben cerveza para fortalecer los espermatóforos, los cuales son pequeños “paquetes” ricos en nutrientes que posteriormente entregarán a las hembras como si fuera un regalo de boda. Los elefantes también tienen hábitos perniciosos parecidos. Concretamente, buscan los árboles de marula y beben de sus frutas hasta que se llenan. El objetivo no es otro que el de disfrutar de una buena borrachera debido a los efectos que tiene el zumo fermentado.

Miremos también a los monos verdes presentes en el Caribe. Estos vivían en zonas en las que se producían cañas de azúcar. Por supuesto, cogieron la mala costumbre de emborracharse, consiguiendo una alta tolerancia al alcohol, sobre todo entre los miembros más jóvenes.

Arriba tenéis un vídeo bastante curioso que se publicaba durante la década de los 90, y en el que se muestra a un grupo de animales disfrutando de la fruta de la amarula. Ya sabéis los efectos que tiene la misma: una borrachera bastante grande.

Desconocemos si los animales se emborrachan por otro motivo que no sea el ocio o, como en el caso de la mosca de la fruta, por un mal momento. La realidad es que el alcohol entre los animales tiene bastante éxito. Sobre todo en determinadas situaciones especialmente malas.

Vía | National Geographic
Foto | FlickR – Keith McDuffee

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